Un nuevo caso de inseguridad rural se registró en un municipio del norte de la provincia de Buenos Aires, donde un productor ganadero denunció el robo de 52 terneros en las primeras semanas de este mes, por un valor superior a los $70 millones.
El hecho delictivo se dio en un campo de Lincoln alquilado por el productor Gabriel Racca, de 42 años, oriundo de Junín. Según relató el damnificado a Clarín Rural, el robo se realizó entre el 29 de abril, fecha en la que se realizó el último conteo del ganado, con poco más de 450 cabezas y el viernes 4 de junio, cuando notaron el faltante de los animales.
“Ahí nos dimos cuenta que no estaban. Muchas veces sucede que se nos quedan en los cañadones, que si no pasas muy por al lado no los ves. Pasamos de vuelta, encontramos dos. El lunes volvimos, contamos y ahí estaba faltante y el martes ya di el aviso que desaparecieron 52 cabezas de entre 250 y 300 kilos de Aberdeen Angus, sobre un rodeo de 450 terneros”, contó Racca.
Racca realizó la denuncia policial pertinente, por lo cual la policía comenzó a buscar al ganado robado, pero “sin muchos resultados, porque no encontraron nada: ni un ternero. Por eso decidí hacerlo público, a ver si podía generar un poco más. Hasta ahora no hay información, ni nada por el estilo”.
“Cuando notamos el faltante, no había alambres rotos, ni torniqueta abierta, entonces supuse que me la sacaron por la tranquera con alguna llave. Pero después me dijeron que me podrían haber desarmado una puerta falsa, que si bien tiene alambre y candado, se le sacan unos tornillos, la desarman, la vuelven a armar, y no te das cuenta. Yo hasta abril tuve un empleado en otro campo que me iba a recorrer esa hacienda y después por cuestiones se fue y me ayudaba un amigo”, repasó.
Para Racca, este fue un robo sumamente planeado: “esto lo hizo una banda organizada, es un hecho muy pensado. No es que me robaron dos terneros y los pueden tener en el patio de una quinta. Acá hay un comprador importante, porque es un monto interesante. Después, para seguir dándole de comer, también hay que poner mucha plata mensualmente hasta que vaya a un frigorífico. Por eso, no es para cualquiera”.
“Acá hay gente que conoce nuestros movimientos y estaba muy preparada para hacer lo que hicieron. No es al azar. No es que pasaron y vieron la casa abierta y se metieron dos chorros. Esto estuvo muy preparado”, dijo Racca.
“Tengo una amargura infernal, porque la verdad que son años de laburo y de sacrificio. Pasaron gobiernos, secas, inundaciones, y ninguna fue tan mala como esta, todo lo pudimos sortear, mal o bien, fuimos para adelante, pero nunca ninguno me hizo tanto daño como esta vez, ninguno fue tan grave”, resumió Racca.
Para el ganadero, este robo despertó en él una sensación “muy fuerte de impunidad. Después de esto, ¿Qué hago? ¿Dejo el campo? ¿Me voy? ¿Dejo de producir? ¿Cómo sigo? A sabiendas de que estoy en un campo, que no hay casa, entonces no puedo tener gente y el negocio me permite tener un tipo todo el día ¿Sigo dejando ahí? ¿Hace 10 días que sucedió esto y no podemos encontrar nada?”.
“La verdad que da una sensación de impunidad, impotencia, desazón por los años de sacrificio, que uno se va capitalizando para hacer como una jubilación, no lo hacemos todos los meses sacando plata: construimos para el día de mañana tener un capital”, concluyó Racca.
Un caso similar ocurrió solo un mes antes en el partido de Leandro N. Alem, en donde al productor Juan Carlos Loliscio, le robaron 23 terneros a finales de abril.
“Eran terneros a punto del destete de aproximadamente 200 kilos. Por supuesto, hicimos la correspondiente denuncia, pero hasta ahora sin novedades”, comentó.
Para Loliscio, podría haber una relación con el caso de Racca, ya que los campos se encuentran a solo 25 kilómetros de distancia, por lo cual “quizás pudieran ser los mismos autores”.
“Cómo estos, han ocurrido varios hechos en el último tiempo. En los campos no se puede dejar nada porque desaparece, todo les viene bien”, finalizó.








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