un dron taló un árbol y lo retiró del bosque sin daños ambientales ni maquinaria pesada

Un dron eléctrico completó las etapas de tala por sí solo, logrando así un hito en el sector forestal. El aparato, controlado completamente a distancia, taló un árbol y lo retiró del bosque por aire sin necesidad de una máquina terrestre.

Así lo afirmó Alex Bakir, socio general de Norrsken Evolve, una empresa que respalda a la compañía sueca de tecnología verde, Air Forestry, con sede en la ciudad de Uppsala.

El dron completó una cosecha integral sin intervención humana. Para Bakir, esta cosecha autónoma fue la primera de su tipo en el mundo. El resultado de un proyecto que lleva en desarrollo desde el año 2020.

El dron vuela por encima de las copas de los árboles (no deja huellas ni daños en las raíces); los sujeta (soporta hasta 200 kg), les quita las ramas, los tala y luego retira su tronco del bosque.

El sistema convencional utiliza máquinas que pesan 20 toneladas o más para talar árboles de tan solo 80 kilogramos. Los propietarios forestales de todo el mundo gastan alrededor de 14 mil millones de euros al año en esta operación. Con la utilización de drones todo esto se simplifica.

El dron primero sujeta el árbol desde la copa, al descender le quita las ramas, cerca del suelo lo corta y, finalmente, transporta el tronco hasta la calle más cercana. Funciona a temperaturas de hasta -20° con lluvia, nieve e incluso vientos fuertes.

Según AirForestry, este método resulta beneficioso en varios sentidos. Por un lado, promete un 8% más de madera durante un ciclo de cosecha completo. Por el otro, al eliminar la maquinaria terrestre permite almacenar 23 millones de toneladas de dióxido de carbono en los árboles en pie.

AirForestry fue fundada en 2020 por Olle Gelin, Mauritz Andersson, Markus Romar y Caroline Walerud, y cuenta con el respaldo de los mayores propietarios forestales de Europa. “Creo podría convertirse en una de las empresas más importantes del mundo”, afirmó Walerud.

La marca ya actuó por fuera de Suecia. En enero comenzó un proyecto en Noruega en conjunto con el organismo forestal que gestiona cerca de una quinta parte de la superficie forestal del país.

Por medio de este acuerdo, AirForestry está probando si el dron puede funcionar en terrenos más hostiles en los que las maquinarias suelen tener complicaciones.

La idea de AirForestry es que en el futuro seis drones puedan ralear una sola parcela de forma simultánea.

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