Un mamífero marino, supervisado por un equipo de expertos, dejó tierra firme y se adentró en el océano: recuperó su libertad. Este hecho formó parte de una historia real que empezó con una situación angustiante, pero tuvo un final feliz.
En el Reino Unido, una foca regresó a su hábitat natural a mediados de junio tras haber sido rescatada y rehabilitada a raíz de una grave lesión por una red de pesca. La noticia trascendió en los medios locales y también a través de las redes sociales.
La protagonista de esta historia se llama Hot Cross Bun y es una cría de foca gris (Halichoerus grypus), una especie de mamífero marino cuyos ejemplares habitan en las aguas costeras del Atlántico Norte, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.
Así fue el caso de Hot Cross Bun
El pasado 10 de abril, Hot Cross Bun fue encontrada herida en Nanjizal, una pequeña ensenada situada en el condado inglés de Cornualles, de acuerdo con una de las organizaciones que asistió al animal silvestre.
La foca tenía una red de pesca enredada alrededor de su cuello. «La red se había incrustado profundamenteen su piel, causándole lesiones graves (…)», explicó en su página web la organización benéfica Cornish Seal Sanctuary —perteneciente a SEA LIFE Trust—, encargada de rescatar, rehabilitar y liberar crías de foca gris de la costa de Cornualles.
En ese momento, un grupo de rescatistas de la organización British Divers Marine Life Rescue (BDMLR) entró en acción y auxilió al pequeño mamífero, poniéndolo a salvo.
A continuación, la cría de foca fue trasladada a las instalaciones de Cornish Seal Sanctuary, donde recibió cobijo y asistencia. «Cuando arribó Hot Cross Bun, nuestro equipo comenzó de inmediato a curar sus heridas«, aclaró la entidad.
Debido a la severidad de las lesiones, Hot Cross Bun tuvo que hacerle frente a un prolongado proceso de tratamiento y rehabilitación.
A lo largo de esa etapa, según Cornish Seal Sanctuary, los especialistas trabajan para preparar a las focas con el objetivo de que estén en condiciones de retornar a su hábitat.
«Una vez que la cría de foca está libre de infecciones y tiene un peso saludable, la introducimos en las piscinas de crianza, donde a menudo se la coloca junto con otra cría, lo que le permite aprender cómo comportarse con otras focas. Después de esto, es trasladada a nuestra piscina de rehabilitación para aprender a interactuar con otras focas como lo haría en estado silvestre y a luchar por su pescado, es decir, todas las habilidades que necesita conocer para cuando sea liberada. Cuando el equipo de cuidado animal está satisfecho de que la cría de foca tiene un peso saludable y está preparada, se la libera de nuevo en la naturaleza», avisó en su sitio web.
Afortunadamente, Hot Cross Bun logró superar la etapa en cuestión. El 16 de junio, Cornish Seal Sanctuary anunció en un comunicado en Facebook que la foca fue liberada en su hábitat junto a otro ejemplar, luego de haber permanecido durante meses bajo su cuidado. Además, la organización subió un video del instante en que el mamífero marino retorna al océano.
«Después de meses de rehabilitación, nos complace anunciar que Hot Cross Bun volvió a la naturaleza en compañía de su compañero de piscina, Churro«, afirmó Cornish Seal Sanctuary en el comunicado compartido en Facebook.
«Agradecemos a todos los que apoyaron nuestra labor de rescate, rehabilitación y liberación durante los últimos meses», agregó la entidad en el mismo posteo.
Por otro lado, la organización benéfica señaló que a la foca le quedó una cicatriz notoria en su cuello como producto del enredo.
«Si bien las heridas sanaron notablemente bien, le quedó una cicatriz visible, un recordatorio permanente de la terrible experiencia que sufrió. Afortunadamente, confiamos en que esto no afectará su futuro. Se le brindaron todas las oportunidadespara que prospere en su hábitat natural», indicó Cornish Seal Sanctuary al respecto.
«Para Hot Cross Bun, marca el final de un capítulo difícil y el comienzo de uno nuevo»
A su vez, la organización benéfica destacó los casos exitosos de reinserción. «Ver a una foca rehabilitada regresar al océano siemprees un momento especial. Para Hot Cross Bun, marca el final de un capítulo difícil y el comienzo de uno nuevo. Su fortaleza a lo largo de su recuperación fue increíble y esperamos seguir su evolución desde la distancia», escribió en su página web.
Por otra parte, la entidad aprovechó la ocasión para generar conciencia sobre las problemáticas que afrontan las focas y otros animales marinos. En particular, aseveró que los aparejos de pesca (equipamiento) y la captura incidental (pesca incidental) representan una amenaza constante.
«La captura incidental se produce cuando los animales quedan atrapados accidentalmente durante las operaciones de pesca (…). Mamíferos marinos, aves marinas, tiburones y otros animales salvajes pueden quedar atrapados en redes de pesca, anzuelos u otros aparejos», informó Cornish Seal Sanctuary.
«Para muchos animales, estos encuentros resultan en lesiones, estrés o la muerte. La captura incidental se reconoce como una de las mayores amenazas para algunas de las especies marinas más vulnerables del Reino Unido y puede tener un impacto significativo en las poblaciones de vida silvestre», agregó la organización benéfica.
En relación con este tema, la entidad mencionó el activismo de una coalición ambientalista local en favor de la protección de la fauna marina.
«La organización Wildlife and Countryside Link solicita medidas más contundentes para reducir la captura incidental y mejorar la protección de la fauna marina. Entre sus recomendaciones se incluyen una mayor vigilancia de la actividad pesquera, un uso más extendido de sistemas de vigilancia electrónica, como cámaras a bordo, una mejor notificación de los incidentes de captura incidental y una mayor adopción de artes y técnicas de pesca diseñadas para reducir las capturas accidentales», dijo al respecto.









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