Los zapallitos redondos funcionan como pequeños recipientes: se ahuecan y su pulpa se aprovecha en el relleno, junto con la carne picada y las verduras. Una precocción permite ablandarlos antes de rellenarlos y completar la preparación con un gratinado de queso. Para hacerlos sin harina ni otros espesantes, lo importante es controlar la humedad. La pulpa libera líquido durante la cocción; en esta versión se cocina destapada para favorecer su evaporación, en lugar de agregar pan rallado o salsa blanca. El relleno debe quedar jugoso, pero sin agua acumulada en el fondo de la sartén.
Precalentar el horno a 200 °C. Lavar los zapallitos, retirar los cabitos y cortarlos por la mitad en sentido horizontal. Ahuecarlos con una cuchara, dejando una pared de aproximadamente 1 centímetro para que mantengan su forma. Picar la pulpa retirada y reservarla.
Aceitar una fuente para horno con una cucharada de aceite. Condimentar ligeramente las mitades de zapallito y acomodarlas con el hueco hacia abajo. Hornear durante 15 a 20 minutos, hasta que comiencen a ablandarse, pero todavía estén firmes.
Mientras se cocinan los zapallitos, picar la cebolla, el morrón y el ajo. Calentar las dos cucharadas restantes de aceite en una sartén amplia. Rehogar la cebolla y el morrón durante 5 minutos. Agregar el ajo y cocinar 30 segundos más.
Incorporar la carne picada, distribuirla sobre la superficie de la sartén y cocinar a fuego medio-alto durante 5 a 7 minutos. Separarla con una cuchara de madera para desarmar los grumos y mezclarla con las verduras.
Agregar la pulpa de los zapallitos, el pimentón, el orégano, sal y pimienta. Cocinar destapado durante 10 a 12 minutos más, revolviendo de vez en cuando, hasta que la carne esté completamente cocida y se haya evaporado el exceso de líquido. Prolongar la cocción si todavía queda agua en la sartén. Para verificar la cocción segura de la carne picada, comprobar con un termómetro que alcance al menos 71 °C.
Apagar el fuego e incorporar el perejil. Retirar la fuente del horno y, si se acumuló líquido, quitarlo con una cuchara. Dar vuelta las mitades de zapallito y distribuir el relleno en los huecos, formando un pequeño copete.
Cubrir con la mozzarella cortada en trocitos y espolvorear con el queso rallado. Llevar nuevamente al horno durante 15 a 20 minutos, hasta que los zapallitos estén tiernos y la superficie, dorada. Para intensificar el gratinado, utilizar el grill durante los últimos 2 o 3 minutos, vigilando que el queso no se queme.
Retirar del horno y dejar reposar durante 5 minutos antes de servir.













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