presentan una solución definitiva para la deficiencia de vitamina B12

La deficiencia de vitamina B12 es muy común porque afecta a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo. Esencial para la producción de ADN, la función nerviosa y la formación de glóbulos rojos, su falta puede provocar anemia, daños en el sistema nervioso, problemas de memoria y dificultades en el desarrollo, sobre todo, en los más pequeños.

Los médicos suelen recomendar la ingesta de la vitamina en quienes tienen niveles bajos o muy bajos. Pero, ahora, un estudio científico sugiere que la solución definitiva para este problema de salud se encuentra en un suplemento realizado a base de microalgas, considerado un verdadero “superalimento”.

La investigación, publicada en Discover Food, fue dirigida por el doctor Asaf Tzachor de la Universidad Reichman. Su equipo estudió un sistema que utiliza luz cuidadosamente controlada para cultivar lo que denominan espirulina (Arthrospira platensis) fotosintéticamente controlada.

“La mayor parte de la vitamina B12 presente en la espirulina tradicional es pseudovitamina B12, también conocida como cobamida, que no es biodisponible para los humanos. En otras palabras, aunque químicamente se parezca a la B12, no soluciona el problema de la deficiencia”, aclara Discover Food.

Para superar esta limitación, el equipo del doctor Tzachor probó un sistema biotecnológico desarrollado por VAXA Technologies en Islandia. La espirulina se cultiva en fotobiorreactores cerrados bajo luz artificial. De esta manera, lograron influir en el metabolismo de las algas sin necesidad de recurrir a una modificación genética.

Según el artículo de Discover Food, “a diferencia de la espirulina convencional, que en su mayoría contiene una pseudoforma de vitamina B12 que el cuerpo no puede aprovechar, esta versión produce vitamina B12 activa, la forma que el organismo realmente necesita”. Según los investigadores, esta es la primera vez que se detecta vitamina B12 biológicamente activa en la espirulina.

La carne de vaca y la leche, en general, cubren la ingesta recomendada de vitamina B-12, que es de 2,4 µg/día, pero su producción tiene un alto impacto ambiental. La ganadería se relaciona con elevadas emisiones de gases invernadero, uso intensivo de la tierra, mayor demanda de agua y deforestación.

El doctor Tzachor afirma que “los resultados demuestran que la espirulina controlada fotosintéticamente puede producir niveles deseables de vitamina B12 activa, lo que ofrece una alternativa sostenible a los alimentos tradicionales de origen animal”.

Dado que el sistema ha sido diseñado para una producción industrial controlada, el equipo simuló qué sucedería si se ampliara a Islandia, donde la mayor parte de la electricidad proviene de fuentes renovables geotérmicas e hidroeléctricas.

En un escenario, si se redirigiera la electricidad que actualmente utiliza la industria pesada, Islandia podría producir 306.400 toneladas de biomasa de espirulina al año.

Esto generaría aproximadamente 4.555 g de vitamina B12 activa al año, suficiente para cubrir la ingesta diaria recomendada para más de 13,8 millones de niños de entre 1 y 3 años.

En escenarios más ambiciosos, los investigadores estiman que la producción podría satisfacer las necesidades de más de 26,5 millones de niños de entre 1 y 3 años y de más de 50 millones de bebes de hasta 6 meses.

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