Nancy Pexton, una mujer inglesa de 70 años, fue condenada a cadena perpetua por el asesinato de su hermana, Jennifer Abbott, una premiada directora de cine más conocida como Sarah Steinberg, quien fue hallada muerta en su casa de Londres.
Así lo determinó el Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales -el Old Bailey- este viernes primero de mayo, que dictó un mínimo de 22 años de cárcel para Pexton por apuñalar múltiples veces a Abbott -de 69 años-, envolver su cuerpo en una sábana, amordazarla con cinta adhesiva y tomar su rolex de oro con incrustaciones de diamantes, pista clave que condujo a su detención y posterior condena.
«Desde el principio, Pexton negó cualquier responsabilidad por la muerte de su hermana, pero las pruebas descubiertas durante esta investigación cuentan una historia diferente», señaló el inspector detective Barry Hart, quien dirigió la investigación.
«Aunque ninguna sentencia puede reparar el daño causado a la familia y los amigos de Jennifer, esta sentencia demuestra que quienes cometen los delitos más graves serán perseguidos sin descanso y llevados ante la justicia», agregó, de acuerdo con un comunicado de la Policía Metropolitana de Londres.
Nancy Pexton condenada: el asesinato de su hermana y la pista del reloj de oro
Durante el proceso, la justicia británica reconstruyó la sucesión de eventos que llevaron al brutal crimen. Abbott fue encontrada inconsciente por los paramédicos en su casa en Mornington Place, Camden, el 13 de junio de 2025. Fue declarada muerta en el lugar.
Mai Pexton, sobrina de Abbott, la encontró junto con su vecino. Ambos tuvieron que irrumpir en su casa tras no saber noticias de ella por cuatro días. «Mi hijo rompió la puerta. Estaba sosteniendo la puerta abierta en la planta baja y mi hijo estaba arriba, y luego escuché a su sobrina gritar y decir: ‘Dios mío, la asesinaron’. Tenía cinta adhesiva en la boca», contó una vecina a Sky News.
De acuerdo con medios británicos como BBC, Mirror y Daily Mail, que se hicieron eco de la noticia, tenía heridas compatibles con apuñaladas. «Yacía principalmente boca arriba, pero ligeramente girada hacia su lado derecho. Tenía la cabeza orientada hacia la ventana y los pies hacia la puerta de la habitación que daba al pasillo», describió el fiscal Bill Boyce.
Tenía el brazo derecho estirado debajo de la mesa de centro, entre la cual y el sofá yacía, y el brazo izquierdo cruzado sobre el cuerpo. Parecía llevar solo su ropa interior», agregó el fiscal Bill. Añadió que Abbott solía usar una pulsera y un reloj de oro con incrustaciones de diamante en lugar de los clásicos números romanos. El mismo tenía un gran valor sentimental y no estaba en el cadáver de la directora cuando fue hallada.
La mascota de Abbott, un perro de raza corgi, fue encontrada encerrada en el baño del departamento. «Ese pobre perro, ni siquiera podía beber agua, es increíble que todavía estuviera vivo», sostuvo la vecina a Sky News.
En su alegato, la fiscalía apuntó contra Pexton. Según reconstruyó, habló por teléfono con Abbott la mañana del 10 de junio, cuando ocurrió el crimen. Luego, aproximadamente a la una de la tarde, Pexton la visitó en su departamento, donde estuvo con ella por al menos 90 minutos. Para los fiscales, fue durante este período de tiempo que ocurrió el crimen.
Después de compartir el almuerzo, Prexton se marchó del departamento. Llamó a su médico de cabecera para decirle que había sufrido una sobredosis. Además, de acuerdo con el fiscal, Prexton expresó su intención de quitarse la vida y acusó a miembros de su familia de presunto maltrato.
«Mi familia me maltrata. No quiero denunciar nada, por favor; son muy poderosos. Si digo algo sobre ellos… tomé… ¿Qué estaba diciendo? En la última hora y media perdí conocimiento, no se lo qué hice», supo decir Pexton en aquella llamada.
Tras el hallazgo del cuerpo de Abbott, Prexton fue arrestada en el hospital. En su primera declaración a las autoridades, aseguró que visitó a su hermana para conseguir medicamentos para tratar su depresión. Afirmó no recodar nada de los 90 minutos que pasó con su hermana y negó haber cometido el crimen.
«Cuando la policía acudió al hospital y habló con Prexton, registraron sus pertenencias y, en uno de sus bolsos, encontraron el reloj de su hermana: el reloj que nunca se quitaba, el reloj al que estaba muy apegada», sostuvo el fiscal Boyce.
Prexton aseguró a la policía que fue Abbott quien le entregó el reloj y le pidió «que lo cuidara». Además, sostuvo que abrazó a su hermana cuando sufrió una hemorragia nasal, de ahí que más tardes encontraran la sangre de Abbott en su ropa. Mientras estuvo internada en el hospital, Prexton le pidió a su hija que se deshaga o lave su ropa.
También aseguró que Abbott le comentó que esperaba visitas aquel día, un vecino que vivía en el mismo edificio y presuntamente le iba a vender marihuana a la directora de cine, lo que sugiere la presencia de alguien más en el período de tiempo en que ocurrió el crimen.
El legado de Jennifer Abbott en la industria cinematográfica
Abbott era originaria de Scottsdale, Arizona (Estados Unidos), pero estudió Artes y Ciencias en Merton Technical College y asistió a la Escuela Secundaria Pelham en Wimbledon. Ganó un premio por un documental que dirigió llamado «Gods of War».
En su perfil de Facebook se la puede ver junto a Dan Ackroyd, el escritor y actor reconocido por su rol en «Los Cazafantasmas»; y la actriz estadounidense Kate Hudson. En otra foto, Abbott está junto a la actriz y cantante Paris Hilton, donde se puede ver que lleva el reloj de oro con incrustaciones en diamante en su muñeca izquierda.
De acuerdo con la autopsia, la causa de muerte fue un traumatismo punzante. Abbott sufrió varias heridas de arma blanca y una herida defensiva en su mano derecha.







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