el reclamo de los gastronómicos y por qué la Ciudad endureció su postura

La suciedad en las calles porteñas pasó a ser un eje central en el orden que pretende imponer el Gobierno porteño en el espacio público. El primer paso, en ese sentido, se dio el año pasado cuando anunciaron multas para quienes revolvieran la basura de los contenedores.

Sin mejoras, ya este año Jorge Macri tomó la decisión política de darle el control de la higiene urbana a la Jefatura de Gabinete cuando siempre había estado bajo la órbita del Ministerio de Espacio Público.

La movida blanqueó el malestar oficial con las empresas de recolección. Y de hecho, cerca del Jefe de Gobierno se encargaron en remarcaron tres situaciones en las que había detectado fallas. Por un lado, la no recolección de diseminados (basura) alrededor del contenedor en la recolección nocturna; por el otro, el no barrido matutino por parte de los barrenderos, tanto cordones como cazuelas (espacio de alrededor del árbol), y por último, la falta de control por parte de los supervisores de las empresas que por pliego deben controlar el 80% de las tareas realizadas en calle.

Ahora, en otro paso en el mismo sentido, salieron a controlar a los comercios. Y los más afectados fueron los gastronómicos quienes aseguran que en las últimas dos semanas sufrieron cerca de 80 clausuras por infracciones vinculadas al tratamiento de los residuos.

Uno de los locales afectados fue la sucursal de Tea Connection de Palermo. En diálogo con Clarín, su dueño Alejandro Cilley, afirmó que es “la primera vez en 20 años que un local de la cadena sufre una clausura de este tipo”.

“Al margen de la dificultad que tenemos para separar en origen y que pagamos un servicio aparte por lo que generamos nos esforzamos siempre por cumplir”, explicó. Y enfatizó en que “una cosa es controlar otra venir directamente a clausurar”.

El empresario detalló que el lunes pasado, 26 de mayo, sufrieron la clausura porque encontraron unos cartones en un lugar que no correspondía. “La veníamos venir, la Ciudad está más sucia, hay más gente revolviendo la basura y parece que nos eligieron como chivo expiatorio”, sostuvo Cilley.

Y sumó otra problemática que generan estas clausuras: “Por ley, el inspector tiene 72 horas hábiles para presentar la clausura. Te obligan a tener el local cerrado como mínimo tres días, Una cadena tiene otro respaldo, pero una medida así puede fundir a los más chicos”. El miércoles 29, el local aún seguía cerrado.

Otros empresarios gastronómicos sostienen que están entre los primeros interesados en tener la Ciudad más limpia y que, en ese sentido, vienen trabajando junto a la Ciudad hace varios años. Y lo resumen con la medida que obliga a los los grandes generadores a tener un servicio de recolección de basura privada. Sólo los emprendimientos más chicos no tienen que hacerlo y están obligados a sacar la basura de 19 a 21.

Admiten que, si bien se trabaja en la concientización de la separación de basura, hay horarios de mayor afluencia donde se pueden cometer errores. Y que lo lógico es que los inspectores intimen primero y no clausuren directamente, como afirman que está sucediendo. Y enfatizan que el problema de la basura es de todos porque falla la recolección de húmedos y hay muchas cooperativas que ya no pasan a retirar los secos.

En la Ciudad admiten una nueva etapa en relación a la basura en la calle y se muestran firmes. “Estamos haciendo lo que corresponde. Comercio que no sacan la basura de 19 a 21 o que se detecta que tiran fuera de los contenedores se los clausura preventivamente”, afirman.

En la Ciudad de Buenos Aires, si el local genera más de 40 kg diarios de residuos húmedos (o 100 litros), está obligado a contratar un servicio privado de recolección, ya que el servicio público domiciliario no retira ese volumen.

En cuanto a las obligaciones generales de separación todos los locales deben separar los residuos secos (reciclables)y disponerlos en contenedores verdes o entregarse a recuperadores urbanos En tanto, los residuos húmedos deben ir en bolsas cerradas y, si no superan los 40 kg, retirarse respetando los horarios del servicio público (de 19 a 21, de domingo a viernes).

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