quién es el segundo detenido por el crimen de Agostina Vega

A una semana del hallazgo de los restos de Agostina Vega, las autoridades arrestaron este jueves por la noche a Osvaldo Fassetta, el segundo detenido por el femicidio de la adolescente de 14 años. El hombre de 47 años es parte de la barra de Instituto de Córdoba y su familia tiene un pesado historial de antecedentes delictivos.

El hombre de 47 años fue imputado por encubrimiento agravado y se espera que este viernes sea indagado por el fiscal Raúl Garzón. «Ova», como pedía que lo llamen sus amigos, vivió durante un mes bajo el mismo techo que Claudio Barrelier, desde el 23 de abril hasta el sábado 23 de mayo en la casa del horror ubicada en Juan del Campillo 878, en Córdoba.

Incluso fue la persona que pasó todo el sábado que desapareció Agostina junto al hombre señalado como el presunto asesino de la adolescente. Primero fueron a una cancha de fútbol y luego a un cumpleaños. Allí se encontraron con Melisa Heredia y sus dos hijos, Agostina y Felipe.

Tras la desaparición de Agostina, Osvaldo Fassetta ayudó a la mamá con la búsqueda. Recorrió el barrio Juan Pablo II porque se sospechaba que Agostina podía estar allí con Franco, un joven con el que Agostina había tenido un problema. Él insistió en buscarlo ahí pero Franco estaba preso.

Luego, Osvaldo Fassetta volvió a la vivienda de Barrelier el domingo al mediodía. Según la investigación, Agostina ya estaba muerta pero sus restos permanecían dentro de la casa.

En la entrevista con Clarín, el hombre de 47 años mencionó: «Yo vuelvo el domingo al mediodía. Lo único que me llamó la atención fue que me habían puesto un acolchado blanco donde yo dormía y que estaba todo muy limpio. Había dejado la cama extendida y tenía unas colchas grises; y arriba le pusieron un colchado blanco», agregó.

Fassetta entró a la casa donde, según creen desde la fiscalía, aún se encontraba el cuerpo desmembrado de la adolescente. Y dijo no haber visto a Barrelier ni a otra persona.

Por eso, Carlos Nayi, el abogado de la familia materna, dijo que «este hombre colaboró con Barrelier para plantar pistas falsas». La misma hipótesis que maneja la fiscalía.

Además, la abuela de Agostina, Elizabeth Fernández, apuntó contra Osvaldo Fassetta. Está convencida de que fue él quien hizo la llamada anónima que recibió Melisa en medio de la búsqueda de la adolescente, en la que le aseguraron que «Agostina dormía tranquila».

«Yo en esa llamada reconocí su voz. Fassetta estuvo con Melisa buscando a Agostina», dijo Elizabeth. Además, agregó que cruzó palabras con el ahora segundo detenido el domingo de la búsqueda y que le pareció raro. «No me gustaban sus formas, estaba como raro».

Además, Fassetta sería integrante, al igual que Barrelier, de la barra brava de Instituto de Córdoba. Durante una conversación con este medio, admitió que ambos se conocieron en la cancha. También circuló en redes sociales un video en el que se ven banderas del club y una gran cantidad de personas en la vivienda de Juan del Campillo 878, el lugar donde los investigadores creen que habría sido asesinada Agostina Vega.

«Fue durante el último partido que Instituto jugó de visitante por el torneo local; se juntaron varios chicos ahí en la casa de Barrelier, se puso el televisor en la ventana hacia la calle e hicieron un asado en la calle», explicó Fassetta sobre aquel episodio.

Y agregó que «se le avisó a la Policía» que iban a cortar la calle y realizar ese evento. «Terminó el partido, se descolgó todo y quedó ahí en la casa de Barrelier».

Por su parte, su abogado Eduardo Allende dijo: «Lo vi muy mal y que él no entiende por qué está detenido». Y agregó: «También contó qué Melisa le pidió que lo ayudara con la búsqueda y que de su trabajo en el kiosco se fue directo aquel sábado a las 5 de la madrugada para la casa de ella».

Asimismo, afirmó que su cliente no tiene antecedentes. «Fue el mismo escándalo que con el famoso perejil del caso de Nora Dalmasso», le dijo Allende a Clarín. Y señaló: «En Córdoba, los fiscales por lo general, cuando no tienen nada que hacer, buscan estas cosas para justificar algo y dictan prisiones preventivas».

Una familia con antecedentes

Evelin Fassetta, la hija de Osvaldo Fassetta, está con prisión domiciliaria por el asesinato de Sergio Galván. La pareja convivió algunos meses en una vivienda ubicada en la calle Homamay 1300, del barrio General Bustos, en Córdoba.

Según la denuncia a la que accedió Clarín, el 15 de diciembre de 2019, la pareja tuvo una discusión muy fuerte y Evelin le cortó el cuello a Sergio Galván con un cuchillo de cocina, y le ocasionó la muerte al joven de 34 años.

En su declaración, la joven reconoce que habían tomado alcohol y que, además, Sergio había consumido drogas, ya que habían ido a una fiesta el día anterior. «Saqué un cuchillo que estaba arriba de la cocina y le digo que basta, que me deje en paz. Cierro los ojos y tiro un manotazo cuando él se acercaba hacía mí. Cuando abro los ojos veo que él tenía sangre. Después él se cae al piso y yo empecé a gritar», dice parte de la declaración de Evelin Fassetta.

En un principio, la joven fue detenida e imputada por homicidio calificado, agravado por el vínculo, un delito con una pena de prisión perpetua. Sin embargo, la familia de Sergio Galván dijo que en agosto de 2020 fue liberada. «A la joven le concedieron prisión domiciliaria. Nunca hubo justicia para mi hermano», dijo la familia de la víctima a este medio.

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