Christa Pike tenía 18 años cuando durante un campamento de formación laboral al que asistió con Tadaryl Shipp, su novio de 17, asesinó brutalmente a Colleen Slemmerm una joven de 19 años a la que conocieron en ese encuentro. Pike se convertirá este miércoles en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años de historia por el crimen que cometió en 1995.
Pike fue condenada en 1996 por el asesinato de Collen Slemmer -en una zona remota del campus agrícola de la Universidad de Tennessee- con la ayuda de Shipp, y un amigo, pero es la única que recibió la pena capital como castigo. Shipp, quien entonces tenía 17 años y la ley lo protegía de la pena de muerte, fue condenado a cadena perpetua.
A Slemmer la torturaron y asesinaron de manera despiadada con un arma blanca, cuando Pike tenía 18 años. «Recorro esta ejecución todos los días en mi corazón«, señaló la condenada en una grabación de audio sin editar, compartida por sus abogados al diario The New York Times.
«Pase lo que pase el 30 de septiembre, este ya no será mi infierno«, afirmó Pike a ese medio.
Algunos expertos cuestionan si Pike sería sentenciada actualmente a la pena capital, ya que el abandono y el abuso sexual y físico que sufrió en su infancia no fueron presentados durante el juicio, tema que ahora organizaciones defensoras piden a los jueces y jurados consideren en la sentencia.
«Christa Pike probablemente no sería sentenciada a muerte si fuera juzgada hoy. Mucho ha cambiado», dijo al Times Robin Maher, director ejecutivo del Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
A principios de septiembre expertos de la ONU pidieron a EE.UU y a las autoridades de Tennessee que detuvieran «de inmediato» la ejecución y conmutaran la sentencia de Pike, al recordar que vivió abusos en su infancia y sufrimiento físico y psicológico en el corredor de la muerte.
Mientras esperaba en aislamiento su ejecución, la mujer fue diagnosticada con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático, que según sus abogados contribuyeron a su estado mental durante el asesinato.
Por su parte, Amnistía Internacional lleva a cabo una campaña de recaudación de firmas para pedir al gobernador del estado, Bill Lee, que detenga la ejecución y le otorgue un indulto.
Ashlee Sellars conoció a Pike en la cárcel. Ella cumplía una condena a 25 años de prisión por haber participado en un robo seguido de homicidio. Contó que hablaban a través de las ventanillas de las puertas de sus celdas.
Sellars contó, según consignó el medio británico BBC News, que Pike le pidió a través de un mensaje de texto que le envió desde su celda en el corredor de la muerte que ningún familiar suyo estuviera presente en el momento de la ejecución.
“Ella no quiere que pasemos por eso”, sostuvo Sellars.










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