Unas horas después del partido, Claudio Tapia fingía que nada había pasado bajo el cielo de Santiago del Estero. En su cuenta de Instagram, donde lo siguen 1.400.000 personas, publicó una foto del festejo de Rosario Central con Angel Di María a la cabeza. Felicitó al campeón de la Supercopa Internacional y recibió casi 5 mil mensajes de repudio.
Había hinchas de Estudiantes, claro, pero también de la mayoría de los equipos de Primera División. Chiqui, otra vez, quedó en el centro de la polémica por el bochornoso arbitraje de Darío Herrera, que informará a Juan Sebastián Verón, entre otros dirigentes, y a varios de los jugadores del club platense. Y también, todos le apuntan al presidente de la AFA porque el título y el fútbol quedaron opacados por otro capítulo de la interna.
Sí, lo que se vivió en el estadio Madre de Ciudades, independientemente del resultado y las polémicas, fue una muestra de la división que hay en el interior de la casa madre de la pelota. De un lado, Gonzalo Belloso, mandamás de Rosario Central cercano a Tapia. Del otro, Verón, el dirigente que libró una batalla contra la conducción de la AFA disconforme con sus decisiones, desde los campeonatos multitudinarios hasta el manejo discrecional de los referís, a cargo del discutido Federico Beligoy.
Verón está convencido de que estuvo “todo armado”. Sabe que el árbitro lo va a informar y aceptará las consecuencias. No sería la primera vez que sufra una suspensión. Ya sucedió después del famoso espaldazo en Arroyito. No obstante, lo que más le molestó a la Bruja fue el trato que recibieron los hinchas que viajaron a Santiago del Estero.
No solo porque se demoró su ingreso a la provincia; además, porque hubo represión de la Policía local y “privilegios” para los simpatizantes de Rosario Central. “El jefe del operativo de seguridad nos había dicho que no se podía ingresar con banderas de más de dos metros y globos, pero en la tribuna de enfrente había un trapo de Newell’s, fuegos artificiales. Nos tomaron de boludos”, se quejaron en Estudiantes.
Tan enojado estaba Verón que este domingo se comunicó con la ministro de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva. El presidente de Estudiantes le manifestó su malestar por lo que sucedió en Santiago del Estero y hasta podría presentar un reclamo formal.
“Sabíamos que nos iban a cagar”, bramó un dirigente de Estudiantes en diálogo con Clarín. Y justificó la reacción del presidente, que ingresó al campo de juego para retirar al equipo después del tercer gol, cuando se armó una tangana en la antesala del vestuario. “No dejaron llegar a nuestros hinchas a la cancha. La Policía los mató a palos. Y encima nos cobraron todo en contra”, agregó el interlocutor indignado.
La Bruja había estado muy activo durante el partido. Incluso, posteó en su cuenta de Instagram: “Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble… innecesario para esto nos traen hasta acá. Jajajajajajaja. Una puesta en escena ridícula”. Fue apenas Herrera cobró el penal de Leandro González Pirez sobre Enzo Copetti. Y hasta se quejó de la invasión de zona con una foto.
Este domingo, a través de un video, Verón emitió un mensaje para los hinchas. «Quería, primero, agradecerles. La verdad que es un orgullo, todos los que se subieron a un micro y fueron a Santiago. Hicieron un esfuerzo enorme. La verdad que gracias por el compromiso, por estar por acompañar», dijo. “Dejarles un gran abrazo y esperemos vernos prontos, con otras sensaciones. Gracias de corazón», enfatizó.
Tapia no apareció para entregarle las medallas a los futbolistas pinchas. En cambio, se exhibió gustoso de colgar las preseas en los cuellos de los rosarinos. Incluso, hubo un abrazo especial con Di María, campeón del mundo con la Selección.
“Nos ha tocado perder con Estudiantes varias veces en el último tiempo, nos ha tocado recibir una falta de respeto enorme haciéndonos un pasillo de espaldas y nunca dijimos una palabra, nunca reaccionamos. Nosotros siempre esperamos la revancha adentro de la cancha. Cuando se gana hay que tener altura y cuando se pierde, también”, disparó Belloso, que festejó el título junto a su esposa y vicepresidente, Carolina Cristinziano. Fue un tiro por elevación para Verón.
No fueron pocos, entonces, los que recordaron la dedicatoria a Tapia, Pablo Toviggino y Sergio Massa en esa misma provincia, cuando Rosario Central venció a Platense en la final de la Copa de la Liga 2023. El ex delantero recordó la ayuda que recibió para afrontar la deuda de 1.600 millones de pesos y levantar las inhibiciones. Con el tiempo, el Pejerrey explicó que el ex ministro de Economía facilitó el acceso al mercado de cambios para poder girar dólares al exterior. “A mí la única política que me importa es la que favorece a Central”, le dijo hace unos días a Clarín, cuando buscó despegarse de las versiones que lo relacionaban como uno de los impulsores de un torneo de 24 equipos.
Toviggino, en tanto, saludó al campeón, pero no se trató de Rosario Central. El rosarino con raíces en Santiago del Estero y hombre de Gerardo Zamora -ex gobernador y el dueño del poder provincial-, felicitó a su hijo Máximo, que ganó la carrera Sprint de la categoría Old Senior en el Kartódromo de Zárate. Lo suyo son los autos, claro. Solo basta ver el garage de la mansión de Pilar que investiga la Justicia.










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