Victoria Villarruel no se volvió a Buenos Aires tras participar en la vigilia por el Día de la Independencia en la que evitó aplaudir el discurso de Javier Milei y, a la misma hora en que el libertario escuchaba en Buenos Aires las críticas de la Iglesia por la continuidad de «las cuevas de la corrupción» en la política, participó del Tedeum en la capital tucumana, de un desfile cívico-militar y luego visitó un complejo industrial azucarero que sufre los avatares de la política aperturista la administración nacional.
“Sin familia no hay trabajo. Sin trabajo no hay producción. Sin producción no hay patria, y eso es la argentinidad”, expresó la titular del Senado a la salida de la Catedral tucumana, para diferenciarse una vez más de la teoría del «derrame» por inversiones del Ejecutivo y luego de haberse mostrado con el gobernador local, el peronista Osvaldo Jaldo, de buen vínculo con el Presidente.
En la antesala del discurso presidencial en la Casa Histórica, Villarruel había saludado a los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdes (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) y Rolando Figueroa (Neuquén), que esperaban la llegada del libertario dentro del salón de actas de la histórica edificación.
Los movimientos de la Vice, con su agenda «Todo por Argentina», buscan posicionarla por fuera del armado de LLA luego del quiebre en la relación con el libertario a fines de 2024. Desde entonces no sólo viene diferenciándose en lo discursivo sino que continúa recorriendo las provincias, a diferencia del jefe de Estado, que muestra una febril agenda exterior.
Por eso durante su visita a Tucumán, fue consultada por una eventual postulación presidencial y si bien rechazó hablar de candidaturas, concedió que va a «servir a la Argentina, donde sea que me encuentre… Hoy por hoy no lo pienso; pienso en cumplir con mi deber en un momento histórico importante».
En en entorno de la Vice consideran que está vacante una candidatura de un referente que exprese una mirada nacionalista y federal, con base en la producción y no tanto en lo financiero. «La Argentina no es la ciudad de Buenos Aires, es todo el país”, dijo este jueves a la salida del oficio religioso.
Al mediodía la ex diputada dijo presente en el desfile cívico-militar que se realizó a la vera del parque 9 de Julio, tal como lo había hecho en el 2025. Y se volvió a mostrar con Jaldo. Por la tarde, como forma de exponer su interés por lo que ocurre con el sector productivo que sufre las políticas aperturistas del Ejecutivo, visitó un complejo industrial azucarero, La Florida, que ha visto afectada su actividad por la baja en los cortes de bioetanol o la caída en la actividad del papel celulosa.
En una columna publicada el miércoles en el diario La Gazeta, la Vice también buscó diferenciarse de Milei y de su modelo económico. «Difícilmente podamos hablar de una verdadera libertad si nuestra agenda legislativa se limita a subordinar el diseño de nuestro marco jurídico a normativas o intereses foráneos”.
Y pareció nuevamente marcar una divisoria de aguas con la defensa que el Presidente le dedicó al malogrado Manuel Adorni durante meses: deslizó que los próceres “no buscaron enriquecerse en la función pública, sino darlo todo por amor a la patria”.
Tras el acto de vigilia por el Día de la Independencia frente a la Casa Histórica, Villarruel contestó la requisitoria de Clarín sobre si se habían cumplimentado los 10 puntos del Pacto de Mayo que el Presidente firmó con 18 gobernadores, en 2024, tal como había deslizado previamente el libertario en su discurso.
Pero eligió no confrontar directamente con el mandatario y sí enumerar las necesidades que tiene hoy el país. “Hay muchas carencias que los argentinos padecen desde hace años y en eso debemos hacer hincapié. Debemos generar trabajo, no dejar que las industrias mueran, darle a cada sector productivo la importancia que tiene”, concluyó.









Dejar un comentario