Cuarenta y ocho horas después del balotaje en Brasil, Javier Milei sigue sin reconocer el triunfo de Lula, pero en Casa Rosada ajustan el relato. A pesar del silencio del jefe de Estado, funcionarios y dirigentes del oficialismo sugieren que la elección en el gigante latinoamericano no fue transparente y aseguran que las medidas judiciales contra Flavio Bolsonaro son una persecución, en medio de las versiones de un ingreso irregular del candidato del Partido Liberal como escala previa para viajar a los Estados Unidos.
El Presidente se mantiene en silencio, ajeno a la suerte judicial del candidato que apoyó personalmente mientras circulaban trascendidos de que el hijo de Jair Bolsonaro podría haber ingresado ilegalmente a Misiones, para tomar un vuelo a Estados Unidos, donde vive su hermano Eduardo. Aliados del candidato derrotado aseguran que el senador ya habría llegado ese país por otra ruta.
La incontinencia de Milei en redes se moderó desde el domingo. El mandatario argentino dedicó tuits y posteos en Instagram para hablar de su paper con Demian Reidel y criticar a los periodistas. Para la tarde tiene previsto viajar por primera vez a Catamarca, donde este miércoles encabezará la inauguración de una planta de la minera Río Tinto.
El Presidente continúa sin expresarse sobre el resultado del balotaje, aunque Donald Trump hizo declaraciones contradictorias. El magnate republicano declaró que las elecciones fueron amañadas, pero tomó distancia del proceso y hasta sugirió que se lleva bien con Lula.
La Cancillería argentina tampoco se expidió. Formalmente el Ejecutivo apenas difundió un comunicado de la Dirección de Migraciones, que depende del ministerio de Seguridad, que conduce Alejandra Monteoliva. “Migraciones no registra ingreso alguno de Flavio Bolsonaro a la República Argentina. (…) Finalmente se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”, señala el comunicado sobre la aeronave de FlyBaires que viajó hasta la provincia mesopotámica.
El vocero presidencial Adrián Ravier fue el único que se refirió a la situación de Bolsonaro y de Lula. “Se tomó nota del resultado electoral de Brasil, por un lado. Respecto a Bolsonaro, no hay ningún pedido de asilo, con lo cual, no hay nada más que agregar”, dijo en conferencia de prensa.
Ante una repregunta, el exdiputado pampeano amplió su respuesta. “Tomamos nota del resultado electoral que hubo en Brasil. En 2023, cuando Javier Milei fue electo presidente no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente ni nada. Por lo menos por ahora no hay ningún comunicado que vayamos a realizar”, reiteró el portavoz.
En rigor, Lula sí reconoció en redes el triunfo del Presidente, a las 20.40 del mismo día que se consagró Milei. “Deseo buena suerte y éxito al nuevo gobierno. La Argentina es un gran país”, escribió el líder del PT.
Consultados por Clarín, desde el Palacio San Martín, aclararon que no habría más aclaraciones que los dichos de Ravier, quien por otra parte calificó como una «metáfora» la idea de meter a los periodistas en una hoguera.
Guiños a Bolsonaro
En una coreografía coordinada, funcionarios libertarios del ala que responde a Karina Milei y a Santiago Caputo salieron a sugerir que el presidente brasileño había prometido encarcelar a Flavio Bolsonaro, un razonamiento que parece justificar la supuesta fuga del candidato, cuyo paradero se desconoce.
“Tenía muchas ganas de que ganara Flavio Bolsonaro. Vamos a ver qué pasa porque hay muchos cuestionamientos de cómo fue el proceso electoral”, sostuvo Santiago Oría, el director de audiovisuales del Ejecutivo, en una visita al programa de TV de Amalia “Yuyito” González, expareja de Milei.
El funcionario que le sigue los pasos a Milei en cada viaje y reporta a la hermanísima viene sumando responsabilidades en el discurso y la organización proselitista en redes. En ese marco, cuestionó la extensión del horario de votación y, más tarde, replicó un tuit del periodista argentino radicado en Brasil, Gustavo Segré, que no descartó un fraude.
Las huestes de las Fuerzas del Cielo que reportan a Caputo se expresaron en la misma sintonía. El asesor presidencial -que supervisa la batalla cultural- atacó a la prensa, como casi todos los días. “Todos escribiendo rumores basados en rumores. Qué papelón los medios argentinos”, escribió el exconsultor.
Agustín Romo, vicepresidente segundo de la legislatura bonaerense, se explayó en la misma sintonía. “A Flavio Bolsonaro lo votaron 60 millones de personas. A menos de 24 horas de perder, Lula mandó a meterlo preso. Sin motivo. Y a ningún medio o político argentino de esos que les gusta hablar de las instituciones parece importarle. Son realmente patéticos”, escribió.
La diputada Lilia Lemoine, que habla por Karina Milei, no fue tan categórica para desmentir las versiones y argumentó que un eventual asilo político a Bolsonaro sería menos grave que el salvoconducto que Alberto Fernández le dio al expresidente boliviano Evo Morales, que más tarde fue acusado por abuso.
Otro karinista, el ex secretario de Comunicación Javier Lanari -que se exilió en el directorio del Banco Nación, desde donde sigue recibiendo RTs del Presidente- también habló de una persecución política. “La única promesa de campaña que cumplió Lula: perseguir y meter preso a su rival. Una amenaza fascista mirando a cámara. Qué dirían los republicanos y bien pensantes si fuera al revés. Ah pero al menos no gobierna la derecha”, escribió.
Otros referentes digitales de Las Fuerzas del Cielo como Daniel Parisini (Gordo Dan) y Nicolás Promanzio, a cargo de la agenda de Defensa de la Fundación Faro, se enteraron al aire de que el Partido Liberal reconoció el resultado electoral. El streamer ironizó que solo ellos, Agustín Laje y el «Javo» seguían “bancando los trapos”.















Dejar un comentario