Lilia Lemoine denunció a un intendente kirchnerista por un violento escrache contra dirigentes que iban a un encuentro libertario

Diputados nacionales y dirigentes de La Libertad Avanza fueron atacados con huevazos, botellas y palos que arrojaron manifestantes que este viernes se congregaron para repudiar su presencia en la ciudad de Río Gallegos, capital de Santa Cruz, donde participaban de un foro libertario.

La diputada nacional Lilia Lemoine acusó puntualmente al intendente de Río Gallegos, el kirchnerista Pablo Grasso, por el violento escrache al afirmar que el jefe comunal «mandó gente a tirar piedras, botellas y golpear a los diputados de La Libertad Avanza que vinimos a hablar de nuestras ideas». «No solo no saben de amor, sino que no saben perder con dignidad», acotó.

Entre los participantes del Foro Austral de LLA se encontraban además de Lemoine, el senador Juan Carlos Pagotto, los diputados Karen Reichardt, Jairo Guzmán y Juliana Santillán, quienes tuvieron que ser custodiados por los gendarmes que había convocado la organización ante la llegada de legisladores nacionales.

El Gobierno de Santa Cruz también expresó en un comunicado «su más enérgico repudio a los hechos de violencia e intolerancia» generados en el ingreso al Foro Austral de La Libertad Avanza, del que participaban diputados y senadores nacionales, dirigentes políticos, vecinos y familias.

Según la gobernación, al arribo de los asistentes, un grupo de manifestantes identificado con «un sector del kirchnerismo protagonizó agresiones» que consistieron en lanzar huevos, petardos e insultos contra los libertarios.

La protesta «se vio reforzada con la llegada de una columna del Partido Obrero, cuyos integrantes avanzaron sobre el vallado de seguridad, derribando parte del mismo y arrojando huevos, bolsas de residuos y otros elementos contundentes contra los participantes del Foro», añadió el Gobierno.

Estos episodios, señaló la Provincia, «constituyen un grave ataque a la convivencia democrática y al derecho de todos los ciudadanos a participar libremente de una actividad política sin sufrir intimidaciones ni violencia».

En ese marco, el gobierno de Claudio Vidal advirtió su preocupación por «las expresiones públicas de funcionarios municipales pertenecientes al espacio político del intendente kirchnerista Pablo Grasso, quienes calificaron al Foro como ‘un aguantadero'».

Por eso, apuntó que ese tipo de declaraciones «profundizan la confrontación política y promueven un clima de intolerancia hacia quienes piensan diferente».

En medio de los incidentes, un grupo de agentes de Gendarmería Nacional se encargó de custodiar a los legisladores y evitar que la confrontación pasara a mayores.

El escrache se produjo en la puerta del salón del Club Río Gallegos, donde se realiza el Foro Austral, en la calle Magallanes al 100, donde los manifestantes dijeron que se habían congregado para repudiar la presencia de dirigentes libertarios.

En medio de insultos y huevazos, hubo algunos intercambios de palabras al punto que algunos de los manifestantes más exaltados arrancaron las vallas colocadas en torno al ingreso al salón privado.

Los manifestantes contaron a la prensa local que se habían reunido en esta protesta dirigentes sindicales y de partidos políticos de izquierda, más algunos referentes kirchneristas para repudiar las políticas del gobierno de Javier Milei ante la presencia de sus más allegados representantes.

Entre las agrupaciones que llevaron banderas identificatorias se encontraban el Partido Obrero, el sector sindical de Tribuna Docente, el nuevo Mas, el MTS, entre los referenciados con la izquierda.



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