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la espectacular foto de un fenómeno único que se vivió en un rincón de la Patagonia

La foto es espectacular por varias cuestiones. Para un ojo inexperto en cuestiones técnicas, como el de esta periodista, la imagen tiene ciertos elementos que te dejan con la boca abierta, te erizan la piel por la belleza del entorno, un fenómeno natural totalmente sorprendente y el cielo nocturno: una laguna de montaña donde en vez de agua, la superficie se ve cubierta por miles de esferas de hielo, coronada por el arco de la Vía Láctea, en Copahue.

Un fenómeno tan inusual como efímero, moldeado por el viento, el agua y el frío extremo. Yo no sé si tuve suerte o es alguna otra cosa que me llevó a estar en el momento indicado, a veces me cuesta creer estas cosas. El clima perfecto, el cielo lleno de air glow (esos colores que ven en el cielo) y un fenómeno poco común como las ice balls…”, escribió la fotógrafa Alejandra Heis en el posteo que hizo en Instagram hace dos días.

La historia detrás de la foto

Ahora, del otro lado del teléfono desde Mar del Plata, donde vive, cuenta el detrás de escena de esa foto increíble que tomó en este rincón poco conocido del norte de Neuquén.

Lo que pasa es que la historia de la foto es, en realidad, parte de la historia de su vida. Repositora de supermercado marplatense durante 20 años, Alejandra –ahora tiene 44 años- empezó a acercarse de a poco a la fotografía.

“Hace 9 años, cuanto tuve las primeras oportunidades para viajar, sacaba fotos con el celular, volvía a casa y me daba cuenta de que lo que me mostraba la pantalla no reflejaba lo que yo había visto. Me compré una cámara sencilla, pero con lentes intercambiables y empecé a aprender como pude, con videos de YouTube”, arranca con su relato, entusiasmada. Con esos primeros pasos, se animó a participar en concursos y llegó a ganar una cámara “mucho mejor”.

“Desde entonces me fueron pasando cosas, oportunidades que supe aprovechar. Un punto de partida: esto significaba algo”, recuerda Alejandra.

Así que aprovechaba sus vacaciones en el supermercado, de 14 días, para organizar diferentes recorridos e ir haciendo fotografías. También seguía participando de concursos y cada tanto ganaba lentes e iba mejorando su equipo. También de a poco, desde hace 5 años, fue volcándose a la fotografía nocturna.

Para sus viajes usa una camioneta Partner que la convirtió en un minicamper: le permite viajar, moverse por diferentes lugares del país sin gastar demasiado.

En uno de esos viajes, en 2024, tomó una foto de la Vía Láctea en las Salinas Grandes, en Jujuy, que quedó seleccionada como una de las 25 mejores fotografías de la Vía Láctea del Mundo (Milky Way Photographer of the Year).

El reconocimiento se repitió este año, pero esta vez el escenario fue el Salto del Agrio –a 18 km de Caviahue-, un salto de más de 45 metros de altura en un cañón amplio, producto de la antigua actividad volcánica, donde estuvo en 2025.

Esa foto, además, fue declarada de interés por el Poder Legistaltivo de Neuquén.

El fenómeno de las esferas de hielo

Alejandra dejó de trabajar en el supermercado hace poco tiempo para dedicarse de lleno a la fotografía. Con dudas, claro, y el temor de que algo que te apasiona no termine resultando un peso.

Entonces llegó la sorpresa que la llevaría a tomar la imagen en cuestión, la de las esferas de hielo.

“Me contactó Cristian Laurín, de la agencia Copahue Expeditions, y me invitó a hacer fotos nocturnas. Así, desinteresadamente. Por cuestiones climáticas, el viaje se retrasó, pero finalmente viajé -con la minicamper- la semana pasada”, cuenta Alejandra.

Pero en el camino, le anticiparon que se estaba dando un fenómeno en Copahue, en una de las lagunas, la laguna Melliza Superior, nunca visto antes en esta región (o al menos, del que nadie tenía registro).

Y así, en la 4×4 de Laurín, llegaron a Copahue y fueron subiendo hasta la laguna donde se encontraron con el fenómeno. Qué fue suerte o casualidad poder experimentar ese fenómeno, sí, claro. Pero la foto, el resultado final, no.

Hubo todo un trabajo detrás: primero llegar al lugar de día, observar, imaginar, hacer pruebas, tomar algunas fotos. Varias horas. Luego se fueron a dormir un rato y a las 5 de la mañana regresaron a Copahue y a la laguna, donde estuvieron alrededor de una hora -paisaje espectacular, frío extremo- para hacer la foto que finalmente Alejandra mostró en sus redes.

“Las esferas de hielo (ice balls) se forman porque caen copos de nieve en el agua, el agua los mueve y se le van agregando capas de nieve que hace que se formen las esferas”, explica la fotógrafa.

Lo que también sucede con esto es que es un fenómeno efímero, porque cuando nieva un poco más, todo eso queda tapado y ya no se puede apreciar.

Otra “complejidad” de este tipo de fotos nocturnas es que ella nunca sabe si hizo bien su trabajo hasta llegar a casa.

También hay que aclarar que la foto es mucho más que el fenómeno de las esferas. También está todo el cielo, lleno de air glow.

“Una especie de luminiscencia que deja el Sol que muestra tonos verdosos y rojizos. A simple vista no se ve, porque nuestros ojos solo captan la luz, no los colores, pero la cámara sí registra el color”, explica Alejandra. Y sigue: “A la izquierda, tenés las Nubes de Magallanes y a la derecha hay un tenue resplandor blanco, que es la luz zodiacal. Una imagen que tiene muchos componentes, además del arco de la Vía Láctea”, explica.

La noche tiene su encanto y cada paisaje, cada cielo tiene su particularidad. Dice Alejandra: «En la vivencia de la noche se agudizan los sentidos, sentís los ruidos, los aromas, el viento; vivís los paisajes de otro modo».



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