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la causa de muerte y las preguntas sin responder

El 4 de julio, Nolan Wells, un estadounidense de 18 años, viajó junto a sus amigos, en barco, a la isla de Horn, Misisipi, para celebrar el día de la independencia de los Estados Unidos.

Sin embargo, nunca regresó a su hogar y, dos días después, las autoridades lo encontraron sin vida en el agua.

Aunque aún no existen pruebas que indiquen la participación de terceras personas en la muerte, algunas cuestiones, como el hecho de que el adolescente no llevaba consigo el celular, llevaron a que la familia encargara una autopsia distinta a la oficial.

Recientemente, a 18 días del hecho, el representante de los padres de Wells adelantó algunos resultados.

En una conferencia de prensa celebrada este miércoles 22 de julio, Ben Crump, el abogado de la familia del adolescente fallecido Wells, presentó las conclusiones preliminares de la autopsia, llevada a cabo por el doctor Roger Mitchell.

Lo más interesante de todo es su conclusión general: la forma y la causa de la muerte de Nolan Wells aún no pueden determinarse, sino que para ello es necesario una investigación exhaustiva.

Mitchell dijo que no podía descartar un posible crimen, pero que no encontró fracturas ni lesiones profundas en los tejidos del cuerpo del adolescente.

En su informe, señaló varias limitaciones en sus conclusiones, principalmente la falta de acceso al cuerpo de Wells inmediatamente después de su muerte, la falta de acceso a algunas partes del cuerpo del adolescente, que permanecen en poder de las fuerzas del orden, y la falta de respuestas sobre cómo pudo haberse ahogado y si estaba consciente en ese momento.

Mitchell señaló que el cuerpo de Wells estaba tan descompuesto en el momento de su autopsia que podría haber pasado por alto signos de hematomas o abrasiones.

No obstante, según sostuvo Crump, identificó una «decoloración rojiza en el tejido blando de la parte posterior de la cabeza», detrás de las orejas.

Mitchell afirmó que se desconocía la causa de esta decoloración, que era bastante extensa, ya que no observó cortes ni fracturas en esa misma zona.

El doctor tampoco pudo examinar los pulmones ni el estómago de Wells para comprobar su contenido, lo que podría indicar, por ejemplo, si había signos de ahogamiento. Esto se debe a que los investigadores habían diseccionaron rápidamente los órganos de Wells y extirparon las estructuras de su garganta como parte de la investigación oficial.

Los resultados de la autopsia y el análisis toxicológico oficiales, no obstante, aún no se han hecho públicos. A pesar de ello, el médico de parte no realizó su propio análisis toxicológico.

Al final de su informe, el doctor Mitchell expuso siete preguntas que aún no han sido contestadas y que, según él, serían clave para resolver la causa.

Entre ellas se incluyen cómo Wells entró al agua; cuál era la posición de su cuerpo cuando fue encontrado; si tenía agua en las vías respiratorias; y si había alguna evidencia de lesiones en su cuello.

Completan el listado los interrogantes: ¿Había indicios de hemorragia intracraneal?, ¿Qué había en el estómago de Wells? y ¿Qué determinó el análisis toxicológico?.

El abogado de la familia confirmó que continuarán investigando para hallar las respuestas. “Persistiremos, persistiremos, persistiremos”, dijo a los periodistas.

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