A las 6 de la mañana suele sonar el despertador para ir al colegio cuando sos chico, aunque este no es el caso de Jordi Sala. Durante veranos la alarma sonaba para marcar el comienzo del entrenamiento para la disciplina en la que buscaba progresa: el ciclismo.
El entrenamiento finaliza 8.30, cuando su papá tiene que ir a trabajar, una historia que combina pasión y disciplina: un hijo que busca perfeccionarse, y la disposición de un padre para acompañar ese objetivo desde las primeras horas del día.
Jordi, con una rutina movida por la pasión, se convirtió en campeón del mundo de bike trial con 8 años, e ingresó al Libro Guinness de los récords con 12.
Su historia no se limita solamente a las ruedas de la bicicleta desde que tiene 6, ya que también es viral en redes y cuenta con más de medio millón de seguidores en TikTok. “El secreto de todo es que le gusta hablar a la cámara, hay muchos niños con un nivel similar de bici”, explica el padre, también Jordi Sala.
Hace unos meses, Jordi superó el Récord Guinness con una seguridad casi total: “Si la bici no fallaba, tenía un 99% de posibilidades de superarlo”, aseguró. Pasó el reto del programa ‘La Noche de los Récords’ de Telecinco con una amplia ventaja. Debía saltar 20 autos, uno a otro, separados por una distancia de un metro entre sí, en un tiempo de 1 minuto. Logró saltar 27.
A pesar del triunfo confesó que en un momento comenzaron a temblarle las piernas. “Me costó a partir del salto 20. Si hubiera tenido que hacer 30, habría tenido problemas”, confiesa. En un comienzo la idea era hacer solo 10 saltos en un minuto pero consideró que le sobraría bastante tiempo y decidió subir el reto de nivel.
Así este joven ciclista logró convertirse en el participante español más joven de la edición a aspirar y conseguir un Guinness World Record. A la par comparte videos y consejos en redes para quienes también lleven adelante este deporte.
Las competiciones, pero también las redes, le permitieron a Jordi poder dedicar su adolescencia a la bicicleta. Revela que ya encontraron «un sistema para hacer virales sus videos en redes», fusionando el ciclismo, el trial y el mountain bike. El joven atleta comenta que la segunda le genera la posibilidad de «hacer retos o cosas muy vistosas con una bici normal de montaña».
Según cuenta, la gente le propone “lugares estratégicos que saben que son casi imposibles de subir en bicicleta”. El éxito de los videos le permitió al adolescente colaborar con diversas marcas que le ofrecían productos.
Jordi empezó con el trial (saltar y sortear obstáculos de gran altura sobre la bicicleta sin tocar el suelo) cuando tenía 6 años como cualquier otro niño a esa edad. Algunos meses después comenzó a saltar objetos y para los 7 ya había ganado su primer torneo local.
Con 8 ya había alcanzado un campeonato español y luego llegaron dos títulos continentales. El joven explica que le divierte tener desafíos diferentes todos los días, en zonas distintas.
«Cuando una cosa no me sale me enfado mucho, lo vuelvo a probar hasta que me sale bien», sostiene, y aclara que prácticamente se obsesiona. “Soy igual que mi padre”, afirmó.
A pesar de la vida movida por la bicicleta y los retos que se le presentan, Jordi reconoce que nunca tuvo que dejar de ver a sus amigos. Su padre es el encargado de equilibrar el entrenamiento, el estudio y la vida social y, como adulto, se encarga de los vídeos y de la gestión de los perfiles en las redes.
Ahora la mente del ciclista está puesta en seguir superando récords sobre la bicicleta pero también poder hacer el cambio hacia la moto así como el piloto español Toni Bou, de 39 años. “Este año haremos el campeonato de España en moto, hice tres carreras y fueron bastante bien. En una gané y en las otras dos quedé tercero», dijo.













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