(self.SWG_BASIC = self.SWG_BASIC || []).push( basicSubscriptions => { basicSubscriptions.init({ type: "NewsArticle", isPartOfType: ["Product"], isPartOfProductId: "CAowkpLYCw:openaccess", clientOptions: { theme: "light", lang: "es" }, }); });

“¡Gracias!, Lauti avanzó. Y tiene otra posibilidad”

Hace unos meses contamos a través de Clarín la historia de nuestro hijo Lautaro, y la campaña solidaria que habíamos iniciado para que pudiera viajar a México a realizar un tratamiento. Aquella carta, Discapacidad: “Una oportunidad para Lauti”, publicada el 15 de marzo de 2026, permitió que miles de personas conocieran a Lauti y que muchas de ellas, aun sin conocernos personalmente, decidieran colaborar para ayudarnos a llegar.

Hoy queremos volver a contar su historia, pero desde un lugar diferente. Esta vez podemos hablar de resultados, avances y, sobre todo, de esperanza. Lautaro tiene 15 años, parálisis cerebral, traqueotomía, botón gástrico, hipoacusia y un implante coclear. Se moviliza en silla de ruedas y necesita asistencia permanente. Durante años tuvo muy poco control de su cabeza y de su tronco. Nuestra vida familiar siempre estuvo atravesada por terapias, médicos, cuidados y la búsqueda de todo aquello que pudiera brindarle una mejor calidad de vida. Pero Lauti es muchísimo más que un diagnóstico.

Es un adolescente al que le encanta pasear, viajar, salir en auto y disfrutar de la playa. Es fanático de Boca y le encanta cada salida en familia. Es hijo de Claudio y mío, hermano, compañero y el centro de una familia que aprendió junto a él que las cosas más pequeñas pueden convertirse en conquistas enormes. La posibilidad de México apareció después de conocer la historia que cuenta la película “Los dos hemisferios de Lucca”. Luego comenzamos a investigar, preguntar y buscar información hasta llegar al tratamiento que Lautaro realizó en México. Tuvimos que iniciar una campaña solidaria. Necesitábamos reunir una suma que estaba fuera de nuestras posibilidades como familia. Organizamos rifas, eventos, colectas, colocamos urnas en comercios, hablamos con medios de comunicación y recurrimos una y otra vez a las redes sociales. Muchísimas personas aportaron desde su lugar. Y finalmente llegamos.

Tv Por Internet

Durante nuestra estadía en México, Lauti realizó su tratamiento acompañado por rehabilitación y un intenso trabajo de kinesiología. Fueron semanas de mucho esfuerzo para él y para toda la familia. Viajamos llevando valijas, y también las ilusiones de cada persona que había colaborado para que pudiésemos estar allí. Regresamos sabiendo que los resultados no serían mágicos ni inmediatos. Había que esperar, continuar trabajando y acompañar a su cuerpo en el proceso.

Y de a poco comenzaron a aparecer cambios: Lauti empezó a lograr mayor control de su cabeza. Comenzó a girarla hacia ambos lados y a responder mucho más cuando lo llamamos. Mejoró su respuesta postural y hoy puede mantenerse en determinadas posiciones que antes requerían mucha más asistencia. Lo vemos más atento, conectado y con nuevas respuestas a diferentes estímulos. Para alguien pueden parecer movimientos pequeños. Para nosotros son gigantes. Cuando durante 15 años acompañaste a tu hijo y conocés exactamente cuánto esfuerzo requiere cada movimiento, verlo sostener un poco más su cabeza o girarla cuando escucha que lo llaman, es difícil de explicar con palabras. Son segundos que para nuestra familia valen muchísimo. En casa adaptamos un espacio para continuar con sus ejercicios y compartimos lo aprendido en México con las personas que trabajan con Lauti. Seguimos estimulándolo, acompañándolo y tratando de potenciar cada avance. Y hoy tenemos una nueva posibilidad.

Nos ofrecieron regresar a México en 2027 para realizar una segunda etapa del tratamiento. Después de ver los cambios que tuvo Lauti, sentimos que no podemos dejar pasar esta oportunidad. Por eso comenzamos nuevamente desde cero. Volvemos a necesitar de la solidaridad de muchas personas para poder afrontar el tratamiento, los pasajes, la estadía y todo lo que implica viajar durante varias semanas con Lauti y sus necesidades médicas.

Tv Por Internet

Esta vez tenemos algo que antes no teníamos: podemos mostrar lo que aquella primera oportunidad produjo. Cada persona que colaboró, cada comercio que puso una urna, cada familia que compró un número de una rifa, cada persona que compartió una publicación y cada medio que decidió contar nuestra historia, fue parte de estos avances. Por eso también queremos volver a agradecer. Aquella ayuda no quedó solamente en esa movida. Se transformó en terapias, tratamiento y, hoy en nuevas posibilidades para Lautaro. Hoy volvemos a tocar esa puerta con un mensaje diferente: ¡gracias, funcionó!, Lauti avanzó. Y queremos darle la posibilidad de seguir avanzando.

Marcia Olives y Claudio Cura / PAPÁS DE LAUTARO CURA / marcia_olives@hotmail.com / Alias: TODOXLAUTI.MEXICO

El 6 de octubre fue el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, y al otro día se publicó la carta de Nico Marasco: “Messi, te acompaño de cerca en este momento tan importante para vos”, que fue una de las Mejores Cartas de 2016. Hoy las historias de Nico y Lauti se unen. Durante 15 años, Marcia y Claudio aprendieron a celebrar eso que para muchos pasa inadvertido: un gesto, una respuesta a una voz, la posibilidad de sostener la cabeza unos segundos más de su hijo Lautaro. Detrás de cada avance hay incontables horas de terapias, consultas médicas, viajes, preocupaciones y una entrega familiar que no conoce descansos. Pero también muchísimo amor.

Cuando estos padres contaron por primera vez su historia en esta sección, lo hicieron impulsados por una necesidad y una esperanza. La respuesta de los lectores y la movida que hicieron Marcia Y Claudio fue monumental. Esas personas decidieron involucrarse, como pasa siempre cada vez que en esta sección se pide extender la mano de la solidaridad para abrir esas puertas que parecen blindadas. Hoy estos padres vuelven a escribir, pero ya hablan de resultados. De cambios concretos que les permiten mirar el futuro con renovada confianza y son para quienes acompañan a Lautaro desde el primer día conquistas inmensas, de esas que emocionan hasta las lágrimas porque representan calidad de vida y nuevas posibilidades.

Cada ayuda encontró un destino real, que se transformaron en oportunidades para un chico que enfrenta desafíos enormes con la misma dignidad con la que su familia sostiene la esperanza. Por eso, este nuevo llamado conmueve especialmente. Y detrás de esas pocas palabras que resumen el mensaje, “¡Gracias, Lauti avanzó», hay una verdad profunda: cuando una comunidad se une para ayudar. A veces los milagros no llegan de golpe, pero sí paso a paso. Y cada uno de esos pasos puede cambiar una vida.

Fuente

Minardi Automotores
Vinería La Carreta
Tv Por Internet
Sunchales dialogo
Municipalidad de Sunchales