Estar encerrado mientras sé que mamá está tan mal es insoportable

Este miércoles 10 de junio, el Tribunal de Apelación noruego rechazó que Marius Borg Høiby, el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, pueda cumplir el resto de su prisión preventiva en casa para poder estar con su madre enferma.

Todo esto, mientras espera la sentencia -que será el próximo lunes 15 de junio- en el proceso en el que está acusado de 40 delitos, entre ellos cuatro casos de violación.

En esta ocasión, su defensa, solicitó su puesta en libertad para que pudiese estar con su mamá, quien está a la espera de poder realizarse un trasplante de pulmón.

Un juzgado de primera instancia de Oslo había aceptado el pasado lunes la petición del joven, aludiendo al bajo riesgo de que quebrantase nuevamente la prohibición de acercarse a las víctimas y a que mantenerlo en prisión sería una medida demasiado dura tanto para él como para la princesa, que se encuentra tan delicada de salud.

Sin embargo, el Tribunal de Apelación aceptó el recurso de la Fiscalía y cree que existe un «alto grado de probabilidad» de que Høiby vuelva a cometer nuevos delitos.


«El Tribunal de Apelación no cree que la enfermedad de la madre reduzca el riesgo de restablecimiento del contacto con las víctimas, con el riesgo de nuevos delitos que existe. No se trata de una cuestión de voluntad, sino de capacidad, estilo de vida y factores de riesgo», consta en el fallo reproducido por la televisión pública NRK.

Marius Borg Høiby, de 29 años, está en prisión desde el 2 de febrero y ya había pedido anteriormente cumplir el resto de la prisión preventiva en su casa con una tobillera electrónica, una solicitud que también fue rechazada por la Justicia.

La Casa Real noruega informó el pasado viernes de que Mette-Marit, de 52 años, ha sido incluida en la lista de espera para recibir un trasplante debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018.

Ese mismo día, la defensa de Høiby presentó una nueva petición apelando a la enfermedad de la princesa.

«Saber que cada domingo puede ser la última vez, porque no sabemos cuándo tendrá un nuevo pulmón y es una operación de alto riesgo… Estar encerrado mientras sé que mamá está tan mal es insoportable«, dijo Høiby el pasado lunes ante el juez, según informó NRK.

En declaraciones a ese mismo medio, una abogada del equipo legal del joven, Ellen Holager Andeneæs, aseguró hoy que estaban «muy decepcionados» y que el fallo del Tribunal de Apelación es «incomprensible», aunque no reveló si recurrirán al Tribunal Supremo.

La Fiscalía noruega pidió siete años y siete meses de cárcel para Høiby, en un caso cuya sentencia será difundida el próximo lunes.

Høiby está acusado, además de las cuatro violaciones a otras tantas mujeres mientras dormían, de seis casos de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico.


La defensa del joven -fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon- pide que lo absuelvan de las acusaciones más graves y acepta una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.

El hijo de Mette-Marit, que no forma parte de la Casa Real, admitió con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psicológicos.

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