Sentado al costado de la pista, seguía con atención cada salida a jura y tomaba apuntes en cada ronda. Entre los 400 animales Brangus que participaron de Las Nacionales, realizadas la semana pasada en Corrientes, había varios extranjeros que se destacaron entre el público por el interés con el que observaba cada detalle.
Se trataba de Eduardo Villasmil, productor de Cordero Táchira, en Venezuela, y presidente de la recientemente creada Asociación de Criadores de Angus y Brangus de Venezuela , una entidad que comenzó a funcionar hace apenas un mes. No fue el único extranjero presente en la muestra, pero sí uno de los que llegó con una misión concreta: aprender de la experiencia argentina.
Villasmil explicó que su establecimiento está ubicado en una región ganadera de Venezuela situada entre los 1.300 y 1.400 metros sobre el nivel del mar. Aunque ya había visitado Argentina anteriormente, fue la primera vez que participó de Las Nacionales.
“Excelente, de verdad. Para nosotros esto es como un sueño”, resumió al referirse a la experiencia. Según contó, la creación de la asociación responde al creciente interés que despierta el Brangus en Venezuela. “Es una raza que está empezando a evolucionar bastante. Hemos visto los beneficios, sobre todo por su adaptabilidad y resistencia a nuestras condiciones tropicales”, señaló.
El dirigente explicó que Venezuela presenta un escenario muy diferente al argentino. “No tenemos estaciones marcadas. Hay calor durante todo el año, humedad, garrapatas y temperaturas altas. La combinación de la resistencia del Brahman con la calidad carnicera del Angus hace que el Brangus sea, sin dudas, una raza ideal para nuestro país”, afirmó.
En ese sentido, destacó que ya existe presencia de genética argentina en Venezuela, principalmente a través de animales y material genético que llegaron desde Colombia. También hay influencia de genética uruguaya, aunque remarcó que gran parte del desarrollo regional de la raza tiene origen argentino.
“Vinimos a ver el prototipo animal de aquí, de Corrientes. Nos dimos cuenta de que es bastante distinto al americano. Nos gusta mucho más el animal argentino”, sostuvo. Según explicó, encuentra en los ejemplares argentinos un tipo más funcional para las condiciones venezolanas.
Además de observar los animales, Villasmil aprovechó el viaje para vincularse con las asociaciones de criadores de la región. “Queremos conocer a la gente de Argentina, Paraguay y Uruguay. Somos nuevos en esto y necesitamos guiarnos de quienes tienen 40 o 50 años de experiencia. Queremos que sepan que existimos y que nos ayuden a crecer”, comentó.
Uno de los principales objetivos de la nueva asociación venezolana es facilitar la incorporación de genética argentina. “No vine representando solamente a mi establecimiento. Vine como asociación para hacer los contactos necesarios y poder importar genética argentina a Venezuela”, indicó.
Consultado sobre las diferencias entre los distintos biotipos de Brangus presentes en la región, consideró que los rodeos de Paraguay, Uruguay y Brasil tienen una fuerte influencia argentina.
“El animal paraguayo, uruguayo y argentino son muy parecidos. La diferencia más grande la encuentro con el americano, que es más grande, con más pelo. El argentino es más robusto, más moderado y me gusta mucho más ese prototipo”, explicó.
Actualmente, el desarrollo del Brangus en el país caribeño es todavía incipiente. “Lo que más se consigue es F1, con 50% Brahman y 50% Angus. Pero eso no es Brangus. Lo que buscamos es transformar esos rodeos hacia el 5/8″, explicó.
Aunque Venezuela mantiene vínculos comerciales con Estados Unidos en materia genética, Villasmil considera que el modelo argentino ofrece mayores ventajas para su realidad productiva. “Tenemos relaciones con Estados Unidos, pero estoy convencido de que nos vamos a inclinar mucho más por el animal argentino. Creo que se adapta mejor a nuestro clima y a las características de nuestro país”, concluyó.







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