el terror es el peor género para competir por el Oscar

Los comentarios en las redes sociales por la elección de La Virgen de la Tosquera -de Laura Casabé– como nuestra representante en los premios Oscar iban desde la triste resignación porque «ninguna peli nacional tiene chances», a la conclusión de que tanto se nota la falta de financiamiento del INCAA que hasta de Lucrecia Martel tuvieron que elegir un documental.

El filme seleccionado para competir está considerado como “terror sobrenatural”. Un espectador cualquiera puede creer que el problema de La Virgen de la Tosquera es una expectativa mal resuelta: vas con ganas de ver mutilaciones y pulpa sanguinolenta y, como diría un experto, no es más que un “coming of age”, una peli de iniciación, de madurez, con ciertos yeites de horror.

Hoy sería lógico vaticinar un final parecido al del año pasado cuando Belén, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, quedó fuera de la lista definitiva de nominadas a Mejor Película Internacional para los Oscar.

Tv Por Internet

Hay antecedentes de sobra para un pesimismo extremo: en casi un siglo de vida, sólo una vez los Oscar tuvieron en cuenta el género para un largometraje, y eso fue con El silencio de los Inocentes, (The Silence of the Lambs, 1991), dirigida por Jonathan Demme, el único “thriller de horror” que ganó el Oscar a lo pavote: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (Anthony Hopkins), Mejor Actriz (Jodie Foster), Mejor Guión Adaptado (Ted Tally).

Alfred Hitchcock jamás ganó un Oscar a Mejor Director. Después llegó un Premio Honorífico para reparar la tremenda omisión y el director de Psicosis subió al escenario, dijo “muchas gracias” y cerró el discurso más breve jamás escuchado.

El terror no tiene prestigio

Tv Por Internet

Veamos las performances de otras geniales películas de miedo como El exorcista (1973). Llegó a la gala como la gran favorita con diez nominaciones (incluyendo Mejor Película y Director), pero se conformó con las estatuillas a Mejor Guión Adaptado y Mejor Sonido. Steven Spielberg mostraba sus fauces en Tiburón (1975). Estuvo nominada a cuatro premios, entre ellos Mejor Película. Ganó Montaje y Sonido por la emblemática Banda Sonora, dun dun, dun dun, ¡dun dun dun dunnnnnnnnnnnnnn!

Psicosis (1960) logró meter cuatro nominaciones, incluyendo Director para Hitchcock y Actriz de Reparto para Janet Leigh. Se quedó sin nada. Lo que viene es de un comportamiento realmente inaceptable: El resplandor, quizás la mejor película de terror de todos los tiempos (1980), debe ser la mayor vergüenza de los académicos hollywoodenses. Ignorada por completo, encima obtuvo sarcásticas nominaciones a los Premios Razzie, a lo peor del año por su director Stanley Kubrick.

Halloween, cero nominaciones

Carrie, que por estos días anda celebrando 50 años, es otro caso paradigmático. La dirigió Brian De Palma y se estrenó en 1976 con dos nominaciones a los Oscar en la 49a edición de 1977. Mejor Actriz: Sissy Spacek y Mejor Actriz de Reparto a Piper Laurie, la madre fanática de Carrie. Ninguna estatuilla. En los ’70, y ahora parece que también, suena muy raro que la Academia reconozca interpretaciones en películas de terror. Es un género sin prestigio.

Halloween y sus 13 películas, 0 nominaciones. Viernes 13 y sus 12 intentos: 0 nominaciones. Scream: 0 nominaciones. El juego del miedo: 0 nominaciones. Chucky, 0 nominaciones. Las grandes franquicias de terror, y especialmente todas sus secuelas, son y fueron categóricamente desairadas por la Academia.

No es algo contra las franquicias, de hecho existe una excepción con Alien: El octavo pasajero (1979). Nominada a Mejor Dirección de Arte y ganadora del Oscar a Mejores Efectos Visuales. Más tarde llegó Aliens: El regreso (1986, James Cameron) que, siendo secuela, tuvo más nominaciones que la original. Sigourney Weaver quedó ternada a Mejor Actriz. Finalmente la peli logró ganar en Mejores Efectos Visuales y Mejores Efectos Sonoros.

El Conjuro no existe para los Oscar

El Conjuro, que recaudó más de 2.700 millones de dólares a nivel mundial y es la saga de terror más taquillera de la historia del cine, no existe para los Oscar. ¿La Profecía? Se tuvo que conformar con Banda Sonora. ¿El Exorcista? En 1973 quedó nominada a una decena de Oscar y se llevó Mejor Guion Adaptado y Mejor Sonido. Las múltiples secuelas y precuelas que se sucedieron, El Exorcista 2, El Exorcista 3, etcétera, no arrimaron. ¿Poltergeist? Clásico total de terror, sí, pero no figuró.

La tan valorada Halloween de 1978, dirigida por John Carpenter, por muchos juzgada como «una lección de cine», no recibió ni una limosna. La primera película de miedo que el Oscar pasó olímpicamente por alto fue King Kong (1933). Un mono tremendo se subía al Empire State, arrasaba en con la taquilla, incorporaba técnicas de stop-motion, y los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, crí crí, como si nada. ¿Nominaciones tuvo? No tuvo.

Con mucha suerte y vientos huracanados de 300 kilómetros a favor titularemos: «El milagro de La Virgen de la Tosquera».

Fuente

Minardi Automotores
Vinería La Carreta
Tv Por Internet
Sunchales dialogo
Municipalidad de Sunchales