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busca quitar de su histórica influencia a Armenia y Azerbaiyán

Europa está ganando la partida geopolítica a Rusia en el Cáucaso sur, una región que Moscú considera parte de su patio trasero. La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula Von der Leyen, viaja la próxima semana a Armenia y Azerbaiyán y lo hace acompañada de la comisaria de Ampliación, Marta Kos, en una clara señal a países que querrían verse en el futuro siendo miembros de la Unión Europea, un escenario que aterroriza al Kremlin.

El juego de cartas en la región lleva décadas. A la caída de la Unión Soviética en 1991 la independencia de aquellas antiguas repúblicas soviéticas no fue suficiente para evitar que Moscú consolidara su posición como actor dominante en la región. Ese papel se fue degradando desde las guerras en Chechenia y, sobre todo, cuando los países del Cáucaso vieron que Moscú podría llegar a usar la fuerza para arrebatarles (como a Georgia) trozos de su territorio.

El ataque del 24 de febrero de 2022 a Ucrania parece ser la gota que colmó el vaso y que dio más influencia a los dirigentes proeuropeos o que, al menos, quieren acercarse a Europa para depender menos del Kremlin. Eso ha servido para que la Unión Europea haya ido incrementando su presencia diplomática y económica en la región, que hasta hace pocos años se limitaba a ciertos planes de cooperación al desarrollo.

La ampliación de la Unión Europea al centro y el este del continente con la entrada en 2004 de 10 países en el bloque hizo que los intereses de esos países se tuvieran en cuenta y se mirara más hacia el este. Ahí nació la Política Europea de Vecindad y la Asociación Oriental, marcos donde fueron ampliándose las relaciones con esos países.

La invasión rusa de Ucrania cambió el escenario por la ruptura con la Unión Europea y porque Europa ha buscado disminuir todo lo posible su dependencia de la energía rusa, diversificando corredores de gasoductos (esencial en eso Azerbaiyán) y mejorando sus relaciones con países que iban moviéndose hacia sistemas democráticos y que miraban más hacia Europa.

El conflicto de 2023 entre Armenia y Azerbaiyán por la región de Nagorno Karabaj aceleró los cambios políticos en la derrotada Armenia y mostró que Rusia no cumplía con su papel de fuerza de interposición. Tras depender durante décadas de la seguridad rusa mientras su tradicional enemiga Azerbaiyán se apoyaba en Turquía, Armenia giró cuando sintió la traición de Moscú. La reciente victoria electoral en Armenia, contra las maniobras del Kremlin, de un gobierno pro europeo liderado por Nikol Pasyihan, abre ahora la puerta a acelerar el acercamiento del país a la Unión Europea.

Cuando Rusia impuso medidas restrictivas comerciales a Armenia, Europa respondió anunciando paquetes de ayuda económica y de apoyo al sector privado. Mientras, los europeos buscan diversificar sus rutas comerciales y de energía, poniendo buena parte de la plata para infraestructuras energéticas que conecten la región desde Georgia hasta Turquía. Europa ve en Armenia un nudo de transportes en la región. Por eso también consiguió que, tras décadas cerrada, Turquía aceptara abrir su frontera con Armenia.

Los europeos se movieron rápido en las últimas ocasiones en que el Kremlin generó problemas económicos a Armenia. Cuando Moscú prohibió la venta de flores armenias en Rusia, paralizando un sector económico muy lucrativo para Erevan, la Comisión Europea se movió rápido para encontrar compradores alternativos en Europa.

El viaje de Von der Leyen a la región (el 1 de julio estará en Bakú y el 2 y 3 de julio en Ereván), simboliza ese acercamiento. Que con ella viaje Marta Kos, comisaria europea de Ampliación, es una señal tanto a los gobiernos de la región como al Kremlin. El mensaje que lleva la dirigente europea es que seguirá usando sus herramientas diplomáticas y económicas para anclar la región en Europa y alejarla del control de Moscú.

La relación europea con Azerbaiyán es más compleja por el carácter autoritario de su gobierno, pero Bruselas la mantiene engrasada por el papel de los azerís como suministradores de gas y porque su actitud es clave para mantener la estabilidad de la región.

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