Yo a mediodía tomo al menos un zumo de naranja o una banana; hay que comer algo

Comer menos, de manera saludable y variada, es la fórmula que propone el oncólogo italiano Silvio Garattini para vivir más años. Por otra parte, critica una tendencia que suma adeptos: el ayuno intermitente.

A los 97 años, Garattini es uno de los mayores expertos en cáncer. En 1958, cuando era asistente en el Instituto de Farmacología de la Universidad de Milán, conoció a Mario Negri, joyero y filántropo de esa ciudad. Acababa de regresar de Estados Unidos y fascinó a Negri con la idea de crear una fundación médica. El resultado es el Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri que presidió hasta 2018.

Durante su extensa trayectoria profesional, ha centrado su trabajo en comprender por qué algunas personas logran envejecer con mejor calidad de vida. Sus conclusiones se alejan de tendencias extremas y apuntan a prácticas simples que pueden sostenerse de forma constante.

En una entrevista exclusiva con el Corriere della Sera, le resta importancia al ayuno intermitente: “Importa menos cuándo que cuánto comes”, dice el médico y agrega: “incluso puedes comer cinco veces al día, siempre que la cantidad total se mantenga moderada”.

Añade, basándose en los resultados de diversos estudios, que “en última instancia, la cantidad de alimentos consumidos es la misma que la de alguien que hace varias comidas a lo largo del día”. Entonces, para Garattini, el ayuno intermitente “no aporta ningún beneficio”.

El concepto más importante es la moderación. “Es lo que la gente menos quiere oír. Hay que acostumbrar al cuerpo a evitar fluctuaciones drásticas, huir de los excesos y mantener una rutina regular”, aconseja. Incluso dice que siguiendo estos simples consejos no hace falta “renunciar a los dulces”.

También pone el acento en evitar saltearse las comidas, otro hábito que mucha gente relaciona con lograr una pérdida de kilos. «A mediodía tomo al menos un poco de zumo de naranja recién exprimido o una banana; hay que comer algo«, cuenta el médico.

Llama la atención, además, que, como en otras entrevistas, Garattini haya puesto bajo la lupa al vino, una bebida que algunos consideran saludable en pequeñas cantidades. Recomienda “tener cuidado con el vino, que es cancerígeno porque contiene alcohol”.

Si bien acepta que la dieta vegetariana puede ser adecuada, ya que suele incluir huevos, lácteos y, en algunos casos, pescado, Garattini se muestra crítico con las dietas veganas estrictas. “Pueden provocar déficits nutricionales, en especial de vitamina B12”. Afirma que “algunos estudios relacionan este patrón alimentario con determinados riesgos para la salud”.

Además de comer menos, aconseja, como la mayoría de los médicos, realizar actividad física de manera regular, sin necesidad de tanto esfuerzo. Por ejemplo, subir escaleras o caminar a paso rápido.

Recuerda además las recomendaciones internacionales sitúan el objetivo entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicio moderado repartidos a lo largo de la semana.

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