La reincorporación escolar de uno de los acusados por el crimen de Kim Gómez generó un fuerte conflicto en la Escuela Secundaria N°41 de La Plata. Es que la vuelta a las aulas del adolescente, ahora de 15 años, provocó la reacción inmediata de los padres de sus compañeros, que se oponen a su presencia en el establecimiento educativo.
El joven, que tenía 14 años cuando ocurrió el asesinato de la nena, en febrero de 2025, es inimputable por su edad y actualmente se encuentra bajo resguardo judicial en el Instituto Araoz Alfaro.
Ahora, la Justicia dispuso su reinserción educativa mientras continúa alojado en esa institución, a la que fue destinado por considerar que su vida y la de terceros podrían estar en riesgo si no permanece bajo supervisión.
La situación encendió alarmas entre las familias del establecimiento. Por caso, José, uno de los padres, manifestó su preocupación y cuestionó que el adolescente comparta el aula con otros alumnos. “Los chicos tienen miedo. Nosotros los mandamos a estudiar tranquilos y nos encontramos con esta situación”, expresó en declaraciones a El Trece.
Según relató, tomó conocimiento de quién era el alumno luego de que el propio joven hiciera circular un video entre sus compañeros. “Mostraba contenidos pidiéndole el celular a algún compañero, porque él no tiene, y les mostraba sus redes con videos (relacionados al asesinato de Kim)”, sostuvo.
Por su parte, otra madre, Marisa, aseguró haber identificado al adolescente incluso antes de la difusión del video. Dijo que se acercó a la escuela luego de que su hijo le contara que el joven llevaba droga escondida dentro de un fibrón.
“Hablé con la directora y me dijo que iba a encargarse. Al día siguiente nos citaron a una reunión y ahí todos entendimos quién era”, explicó al mismo canal de televisión.
Desde entonces, los padres denunciaron un ausentismo masivo. El lunes, por caso, apenas cuatro alumnos abandonaron el edificio al momento de la salida.
“Hay miedo real. Hay amenazas en redes sociales de personas que dicen que van a ir a buscarlo a la salida. Si pasa algo, hay más de 30 chicos ahí adentro”, advirtió Marisa. Además, remarcó que el edificio cuenta con una única puerta para la primaria y otra para el secundario.
Ante el argumento de que el joven tiene derecho a la educación y a la reinserción social, José afirmó: “El derecho a estudiar tranquilos lo tienen nuestros hijos. Y derecho tenía Kim. Él se lo quitó”.
Para este miércoles, los padres convocaron a una movilización frente a la Escuela Secundaria N°41. El reclamo más importante apunta a que las autoridades educativas expliquen qué medidas adoptarán para garantizar la seguridad de los alumnos.
El crimen ocurrió el 25 de febrero de 2025 por la noche en la esquina de avenida 72 y calle 25, en La Plata. Dos adolescentes abordaron un Fiat Palio rojo de tres puertas que se encontraba detenido por el semáforo.
Los atacantes obligaron a la conductora a descender del vehículo mientras gritaba desesperadamente, ya que su hija, Kim, estaba en el asiento del acompañante con el cinturón de seguridad colocado. A partir de ese momento comenzó una secuencia brutal: los agresores huyeron con el auto y la nena quedó enganchada al vehículo.
Kim fue arrastrada durante más de mil metros mientras su cuerpo golpeaba contra el asfalto. El recorrido terminó en el barrio Altos de San Lorenzo, donde el auto chocó.
Esa misma noche, la Policía detuvo a los dos adolescentes. El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata condenó a 23 años y cuatro meses de prisión al imputado que tenía 17 años al momento del hecho y que actualmente es mayor de edad.
El otro acusado, que ahora volvió a la escuela, fue declarado inimputable y quedó fuera del alcance de la nueva ley del Régimen Penal Juvenil por no ser retroactiva.





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