Danilo Díaz (22) se había comprado la Honda Wave para ir a trabajar en la construcción junto con su concuñado Pablo César (40). Ambos estaban en pareja con dos hermanas Garrido, Soledad (29) y Jessica (34), respectivamente. Este domingo, Danilo se fue andar en la moto con amigos, pero a eso de las cinco de la tarde sufrió un accidente y se quebró un tobillo en Falda del Carmen.
El joven fue trasladado al Hospital Illia, de Alta Gracia, donde lo enyesaron y le dieron el alta, aunque en los próximos días lo tenían que operar y ponerle una prótesis en Córdoba.
Hasta allí fueron a buscarlo, desde Bouwer, César con su esposa y otra de las hermanas, Yanina Garrido (37), en el Volkswagen Gol -modelo 2009- de la mamá del primero, Graciela Suárez, que tiene 59 años y 12 hijos.
Todo iba a terminar en tragedia, porque cuando la familia regresaba a Bouwer fueron chocados de frente por una Dodge RAM conducida por el ingeniero agrónomo Carlos Javier Ríos (49).
Fue a las 20.15 del domingo en la colectora Güemes, en un tramo conocido como el Camino de los Lecheros, que vincula la variante de la ruta provincial C-45 con la ruta nacional 5 en la periferia norte de Alta Gracia, según La Voz del Interior.
El único sobreviviente fue el hombre de la camioneta, que fue imputado por «cuádruple homicidio culposo calificado por conducción de vehículo automotor» por el fiscal Diego Fernández.
«No tenemos todos los elementos de prueba como para poder afirmarlo, pero de acuerdo al relevamiento interno y otros elementos de prueba hace presumir que uno de los vehículos habría invadido el otro carril. Se sospecha que fue el conductor de la camioneta«, afirmó a El Doce TV el titular de la Fiscalía de Instrucción de Primer Turno de Alta Gracia.
Familias destruidas en segundos
Díaz era de Puerto Rico, Misiones, pero vivía en Córdoba, donde hace dos años se había puesto en pareja con Soledad Garrido, quien espera un hijo suyo. Está embarazada de cuatro meses.
La familia se enteró de la tragedia por los medios cordobeses. «Los llamamos por teléfono muchas veces y no atendían. Justo vimos esa noticia y sospechamos que eran ellos hasta que nos confirmaron los policías de acá de Bouwer», le contó a Clarín la mujer, que tiene una hija de 6 años.
Ahora los allegados lanzaron una colecta para poder trasladar sus restos a Misiones. Una de sus tías, Griselda Mabel Díaz, puso a disposición su alias (Griselda.402.hada.mp) de Mercado Pago para quien pueda colaborar.
Benjamín Monzón (19), otro hermano de las Garrido, había regresado manejando la moto de Danilo después de retirarla de la subcomisaría de Falda del Carmen.
El joven tomó la misma ruta hacia Bouwer, pero salió antes y, tras llegar, la familia empezó a impacientarse porque ninguno de los que iban en el Gol respondía los mensajes.
Las dos hermanas fallecidas trabajaban como empleadas domésticas. Eran laburantes, como los dos hombres que iban con ellas.
Según pudo saber Clarín, Jessica tenía dos hijos varones (de 14 y 10 años). Su pareja, Pablo, dos hijos de 20 y 9 años. Yanina era madre de una joven de 21 años.
Danilo estaba feliz de que iba a ser papá por primera vez. Sus familiares esperaban por estas horas que les entregaran los cuerpos para poder despedirlos.
«Qué injusta es la vida, se llevó lo más preciado que teníamos, no se imaginan el dolor y la tristeza que nos han dejado, toda la vida los voy a extrañar. Descansen en paz mis 4 ángeles«, escribió Soledad Garrido en las redes sociales.
Quién era el conductor de la Dodge RAM
El conductor de la Dodge RAM quedó imputado, pero no detenido. Está internado, fuera de peligro, en el Hospital Italiano de la ciudad de Córdoba, con un corte en el rostro y una fractura de muñeca.
De acuerdo a las fuentes, tiene una forrajería y semillería. Es de Rafael García, una pequeña localidad de poco más de 600 habitantes en el departamento Santa María, a unos 30 kilómetros de la capital provincial y a unos 15 kilómetros de Alta Gracia, pero vive en un barrio privado.
El hombre se dedica también al cultivo de soja y la producción de hacienda. Sus redes sociales están restringidas al máximo.
El comisario Martín Reartes precisó que, al momento del hecho, la visibilidad era adecuada, estaba iluminado y el asfalto se encuentra en buen estado, por lo que las condiciones eran óptimas para circular, aunque suele haber mucho tránsito pesado en la zona.
La Justicia ordenó la extracción de sangre de los conductores para establecer si alguno había consumido alcohol o drogas.
En medio de la tragedia, hubo otro incidente: cuando una ambulancia se dirigía a la ruta para asistir a las víctimas, chocó con un auto y la ayuda se demoró varios minutos más hasta que otra ocupó su lugar.











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