El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó este martes la «Semana Anticomunista» del 1 al 7 de noviembre, coincidiendo con el inicio del cierre de los primeros colegios electorales en las elecciones legislativas.
«Por la presente, proclamo la semana del 1 al 7 de noviembre como la Semana Anticomunista. Hago un llamamiento a todos los estadounidenses para que se mantengan firmes en su defensa contra cualquier amenaza al estilo de vida estadounidense y para que protejan nuestra ardiente llama de libertad de la oscuridad del comunismo», reza la proclamación publicada por la Casa Blanca.
La Administración difundió el documento en su sitio web minutos antes del cierre de los primeros colegios electorales en Kentucky e Indiana.
Al mismo tiempo, Trump escribió en sus redes sociales que estaba siguiendo los resultados «previos a las elecciones» en la cadena Fox.
De acuerdo con la proclamación, el objetivo de esta semana es «honrar a las víctimas del socialismo y el comunismo recordando sus vidas y defendiendo las libertades que les fueron negadas».
Durante la campaña electoral, el mandatario recurrió al discurso sobre una supuesta amenaza comunista para llamar a la movilización de las bases republicanas en todo el país.
Al inicio de la jornada electoral, la Casa Blanca también instó a los ciudadanos a votar. Poco después difundió en sus redes sociales la disyuntiva entre «ser comunista o patriota».
Entre los mensajes difundidos por la Administración durante la jornada figura una tabla que contrapone el «sentido común», atribuido a Trump y los republicanos, con las posiciones de los demócratas, calificados de «comunistas».
Las publicaciones oficiales también han destacado los logros que el Gobierno atribuye a su gestión, especialmente en materia migratoria y de seguridad, con referencias al endurecimiento de los controles fronterizos y al descenso de los índices de criminalidad.
En la víspera de los comicios, las encuestas otorgaban una ventaja a los demócratas en la disputa por la Cámara de Representantes.
Los sondeos publicados el lunes situaron a los demócratas ocho puntos por delante de los republicanos en la intención de voto para el Congreso, con un 46 % frente a un 38 %.
La misma encuesta ubicó la aprobación de Trump en el 32 %, cerca de su mínimo durante su trayectoria política, mientras que el coste de la vida figuraba entre las principales preocupaciones de los votantes. La batalla por el Senado, sin embargo, seguía abierta en varias contiendas estatales competitivas.













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