Esta combinación de papa, queso y panceta se llama Tartiflette. Resulta ideal para los días frescos o para compartir en una comida especial. Tiene un interior bien cremoso y una costra dorada irresistible. Es una receta sencilla, con pocos ingredientes, pero de muchísimo sabor.
Lavar las papas y cocinar con cáscara en abundante agua con sal durante 20 a 25 minutos, hasta que estar tiernas pero firmes. Dejar enfriar, pelar y cortar en rodajas de 1 cm.
Calentar la manteca junto con el aceite. Dorar la panceta durante 5 minutos. Incorporar la cebolla y cocinar hasta transparentar. Agregar el ajo, incorporar el vino blanco y dejar reducir durante 2 minutos. Añadir la crema, condimentar con pimienta y tomillo, y cocinar 2 minutos más.
Precalentar el horno a 200°. Distribuir la mitad de las papas en una fuente para horno. Cubrir con la mitad de la preparación de panceta y cebolla. Repetir el procedimiento con otra capa de papas y el resto del relleno.
Colocar el queso Reblochon cortado al medio, de manera transversal, sobre la preparación con la corteza hacia arriba, cubriendo toda la superficie.
Hornear durante 25 a 30 minutos, hasta fundir el queso y lograr una superficie bien dorada y burbujeante.
Retirar del horno, dejar reposar 5 minutos y servir bien caliente.











Dejar un comentario