DALLAS (AP) — Una pareja de California, inmersa en una disputa cada vez más intensa con su madre sustituta por un recién nacido con un defecto cardíaco potencialmente mortal, le dijo a un tribunal de Texas el martes que la condición del niño ha empeorado y que están angustiados por los intentos de negarles los derechos parentales debido a que, anteriormente, querían un aborto.
“Es nuestro hijo”, afirmó Nausheen Gilkar, secándose las lágrimas en el estrado.
“Ella es inestable”, afirmó, refiriéndose a la madre sustituta, McKenna West, que estaba sentada frente a ella en la sala del tribunal de Dallas. “Trata de quitárnoslo”.
La audiencia ofreció la exposición pública más completa hasta ahora de una disputa cada vez más profunda y de alto perfil sobre la gestación subrogada y el aborto, que ha llevado a grupos provida y a funcionarios republicanos a respaldar a West, una enfermera que voló desde Alaska para tener al bebé el 12 de agosto en Texas, donde la mayoría de los abortos están prohibidos.
Gilkar y su esposo, Omar Ahmed, dicen que llamaron al recién nacido Rumi. Los abogados de West, quien ha llamado al niño Gabriel, señalaron que ella busca la tutela exclusiva para tomar decisiones médicas sobre el menor.
West declaró ante el tribunal que tenía 23 semanas de embarazo cuando, a instancias de la pareja, pidió una cita para un aborto, pero que no se sentía cómoda con ello.
“Sabía que este bebé, a pesar del diagnóstico, tenía una gran posibilidad de sobrevivir y una gran posibilidad de vivir una larga vida”, señaló West.
Después de que la madre sustituta dio a luz, la pareja obtuvo una orden de restricción que le prohíbe ver o cargar al niño.
El juez no resolvió el martes sobre la custodia final ni sobre la tutela, y la orden de restricción se mantuvo vigente.
La pareja dice que la condición del niño se ha deteriorado “significativamente” En documentos judiciales presentados por el abogado de la pareja antes de la audiencia se indica que Rumi se encontraba en estado crítico y parecía “sufrir posibles complicaciones” derivadas de un procedimiento realizado después de su nacimiento.
El niño padece síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, un defecto congénito en el que un lado del órgano está subdesarrollado, lo que impide un flujo sanguíneo normal.
Menos de 1.000 recién nacidos al año presentan esta condición, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Sin un tratamiento, la muerte puede ocurrir en cuestión de días o semanas.
Gilkar declaró ante el tribunal que el bebé no tenía flujo sanguíneo hacia el lado izquierdo del corazón. Desde la cirugía, añadió, ha tenido dificultad para respirar, se ha atragantado con los tubos y ha necesitado una transfusión de sangre.
“Es la persona más hermosa que he visto en mi vida”, afirmó Gilkar. “Es el amor de nuestras vidas. Está sufriendo mucho”.
El abogado de la madre sustituta presiona a la pareja por haber propuesto un aborto West y sus abogados han sostenido que Gilkar y Ahmed no estaban comprometidos a garantizar que el bebé se sometiera a cirugías o recibiera “atención que le salvara la vida”. Afirman que West debería tener la tutela porque la pareja le pidió que interrumpiera el embarazo después de enterarse del diagnóstico del bebé.
En el estrado, West le dijo a su abogado, Lee Budner, que si el tribunal determina que la pareja está comprometida con que el bebé reciba las cirugías, ella retiraría cualquier reclamo de custodia.
Jeff Domen, abogado de West, presionó repetidamente a Gilkar sobre el deseo de la pareja de interrumpir el embarazo, pidiéndole que confirmara que ella lo solicitó. Al preguntársele si se arrepentía de la decisión, Gilkar respondió que no.
“¿Confiaría usted en que alguien cuide a su hijo si quería que su hijo estuviera muerto?”, preguntó Domen.
Gilkar dijo que no sabía cómo responder a la pregunta.
Acusan a la madre sustituta de incumplir el contrato Gilkar y Ahmed afirman que West violó el contrato de gestación subrogada que firmaron en agosto de 2025.
Gilkar declaró ante el tribunal que firmó el contrato después de someterse a ocho rondas de fertilización in vitro en Los Ángeles y que su cuerpo “se rindió”. Dijo que tuvo que someterse a una histerectomía.
“No era mi primera opción, era mi única opción”, afirmó.
West se quedó en la casa de la pareja en Los Ángeles, dijo Gilkar, y ella estuvo con West durante la transferencia de la fertilización in vitro.
“Yo le sostenía la mano”, contó Gilkar, llorando:
El abogado de la pareja hizo referencia a registros judiciales de California que determinaron que West no tiene derechos de custodia legal ni física. West dijo que quería que el juez ignorara ese fallo, afirmando que estaba dispuesta a luchar por él desde el diagnóstico.
La gestación subrogada no está regulada a nivel federal, y expertos señalan que cada estado tiene sus propias leyes, lo que puede dejar margen para vacíos de interpretación.
“Creemos que la señora West es la madre de este niño”, afirmó Domen











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