Quizás el matrimonio entre Sergio Massa y Malena Galmarini no sean Roberto Carlos y tengan un millón de amigos, pero tienen los correctos. La senadora provincial habló del viaje en avión privado que realizaron a Barbados, cortesía de un empresario dueño de la aeronave, justificó su lujo a que no sale a comer y que vive en la misma casa hace 30 años y aseguró: «Tenemos un amigo de hace muchísimo tiempo que tiene la enorme suerte de tener un avión».
La senadora provincial habló en el programa conducido por Nancy Pazos el viernes último, que se transmite por C5N, donde la periodista le preguntó por la polvareda que levantó el viaje de una semana en avión privado al Caribe junto con amigos y que en su momento dijeron que se trató una celebración por los 30 años de casados.
«¿No fue una exageración?», le preguntó Pazos a Galmarini respecto al viaje por la celebración del aniversario de bodas. «¿Por qué?», respondió despreocupada la ex presidenta de AySA. «Irse en avión afuera… «, siguió la periodista, pero la senadora provincial continuó defendiendo lo hecho.
«Sergio es un ciudadano que cumplió con todas las leyes después de irse (del gobierno), incluido con la Ley de Ética pública», afirmó y explicó que un punto de esa normativa le prohíbe trabajar en la Argentina. «Está trabajando afuera el país, con gobiernos de otros países, para ayudarlos a tener las inversiones que necesitan», contó.
Luego, continuó con las justificaciones por su escapada a Barbados en avión privado. «Yo me puedo ir de vacaciones a donde me de el cuero. Nosotros no salimos a comer, no vamos al teatro, vivimos hace 30 años en la misma casa, que saqué con un crédito hipotecario del Banco Provincia hace 30 años, mis hijos son grandes, trabajan, yo trabajo», enumeró.
Fue en ese marco que contó sobre el amigo suertudo del matrimonio Massa. «Tenemos un amigo de hace muchísimo tiempo que tiene la enorme suerte de tener un avión», precisó Galmarini y agregó que tomaron la decisión de viajar a las paradisíacas playas dos días antes. Sin embargo, evitó brindar el nombre del amigo.
«Entiendo que parece que suena feo – comentó en un tono de disculpa- y no lo hicimos para que nadie sienta nada». «Nosotros no mentimos, hace por lo menos 25 años que nuestras declaraciones juradas, ambas, son públicas», remató.
El viaje del matrimonio Massa en avión privado a la isla de Barbados irrumpió en la agenda política a mediados de agosto, justo en el momento en que el ex candidato presidencial volvía a asomar la cabeza en la política. El 20 de agosto trascendió en los medios que Sergio y Malena, junto a un puñado de amigos, se fueron de vacaciones apenas después de una histórica cumbre peronista en el Hotel Emperador que reunió después de mucho tiempo a Axel Kicillof y Máximo Kirchner.
Lo curioso estaba en el recorrido. Para llegar a las playas caribeñas, el matrimonio del Frente Renovador, en uso de sus pasaportes italianos, hicieron escalas y trasbordos en Montevideo, en Uruguay, y Asunción, en Paraguay, para sus idas y vueltas, según una investigación que publicó el periodista Nicolás Pizzi.
El tramo principal hacia Barbados se hizo en un avión privado que pertenece Francisco De Narváez. El entorno de Massa sostuvo que el expolítico y empresario los invitó. «Es su amigo hace 16 años», explicaron al diario La Nación. ¿La razón de la generosidad? «Un agasajo por los 30 años de matrimonio con Malena», que se cumplió hace días.
Entre los acompañantes del viaje se encontraban amigos de toda la vida de la pareja como Andrés Ceriani, un concejal del Frente Renovador en San Martín, el distrito bonaerense donde se conocieron Sergio y Malena cuando militaban en la juventud peronista. También estuvo en el tour la esposa del edil, Analía Martín.
Otro gran amigo de Massa, Daniel Guerra, y su esposa, Andrea Mirón -amiga de Galmarini- también fueron parte de la comitiva. El empresario fue vicepresidente del Argentinos Juniors, el club de los amores de Alberto Fernández.
Otro de los asientos del jet del dueño de ChangoMás fue ocupado por Andrea González Iturbe, viuda de un ex funcionario y amigo de Massa durante su gestión como intendente en Tigre. Tanto que le dedicó su nombre a una calle: Diego Santillán.
El grupo regresó este 19 de agosto, en el mismo jet que llegó a Paraguay, dio la vuelta por Uruguay donde tuvo su origen la salida del vuelo y regresó por la noche a Buenos Aires, con parada final en el aeropuerto de San Fernando, zona norte del Gran Buenos Aires. El avión, un Gulfstream G-500, tiene autonomía para ir y volver de Argentina a Barbados. No obstante, los pasajeros optaron por tomar otro vuelo en otra aeronave para partir hacia el Caribe desde Montevideo y volver desde Asunción.










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