Lo que comenzó con la liberación de apenas dos animales se transformó, casi dos décadas después, en un proyecto de recuperación de fauna a gran escala. En los Esteros del Iberá, especies que habían desaparecido de Corrientes volvieron a vivir en libertad.
El punto de partida fue en 2007, cuando una pareja de osos hormigueros gigantes fue liberada en Rincón del Socorro. La experiencia abrió el camino para recuperar otros animales que durante décadas habían dejado de formar parte del paisaje correntino.
Desde entonces, el trabajo avanzó con la recuperación de siete especies que habían desaparecido de distintas zonas del humedal o, en algunos casos, del país. Entre los casos más emblemáticos está el yaguareté, que volvió a vivir libre en Corrientes en 2021 después de más de 70 años de ausencia.
El oso hormiguero gigante había desaparecido de Corrientes hacia mediados del siglo XX. Para recuperarlo, especialistas llevaron al Iberá ejemplares rescatados en otras provincias, que pasaron por un período de adaptación antes de quedar en libertad.
La experiencia dio resultados. Para 2021 se estimaba que más de 200 osos hormigueros vivían libres en la zona, entre ellos numerosos ejemplares que ya habían nacido en estado silvestre.
El objetivo no consistía solamente en liberar animales. La meta era que pudieran reproducirse y establecer poblaciones capaces de mantenerse en libertad. El avance con los osos hormigueros abrió así el camino para trabajar con otras especies.
A lo largo de 19 años, el proyecto trabajó con distintas especies que habían desaparecido de sectores del Iberá.
El mayor depredador del ecosistema llevaba más de siete décadas desaparecido de Corrientes. Su recuperación demandó varios años de trabajo y tuvo uno de sus momentos decisivos con el nacimiento de los primeros cachorros dentro del programa.
En enero de 2021 llegó un paso clave: una hembra y sus dos crías fueron liberadas en estado silvestre.
El regreso del yaguareté permitió devolver al ecosistema un gran depredador y recuperar procesos naturales que se habían perdido junto con la especie.
El proyecto se desarrolla en el Gran Parque Iberá, en Corrientes, un extenso paisaje protegido que combina áreas bajo jurisdicción nacional y provincial. Allí se llevan adelante los distintos programas destinados a recuperar especies que desaparecieron de la región.
El trabajo apunta no sólo a conservar los animales que permanecieron en el Iberá, sino también a reconstruir un ecosistema con especies que cumplen distintas funciones, desde dispersar semillas hasta controlar otras poblaciones.
Lo que comenzó en 2007 con la liberación de una pareja de osos hormigueros terminó convertido en un proyecto de recuperación de fauna a gran escala. Diecinueve años después, animales que habían desaparecido volvieron a formar parte del paisaje silvestre de Corrientes.










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