En el marco de una caída de las ventas y atrasos en la cadena de pagos, las empresas más chicas, nucleadas en la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), les pidieron a los presidentes de todos los bloques del Senado que, ante el inminente tratamiento en el Congreso del anteproyecto que modifica la Ley de Inocencia Fiscal, se incorporen los pedidos que la semana pasada la entidad pyme le solicitó al Ministerio de Economía de suspender embargos y reducir multas.
La solicitud de CAME se da en el marco del incremento de embargos y multas que está llevando adelante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Entre estos puntos que la entidad le elevó a los legisladores se destacan:
La demanda de las compañías se da en un contexto de consumo deprimido y la producción en baja entre muchas firmas pequeñas. Por caso, un trabajo de la Fundación Observatorio Pyme muestra que, en el primer trimestre del año, la producción industrial PyME cayó un 9,2% interanual y 1,7% respecto al cuarto trimestre de 2025, y suma 12 trimestres en baja.
«La caída de ventas, el aumento de costos y los retrasos en los pagos son las principales preocupaciones del sector, a las que se suma una creciente presión por la competencia de productos importados, principalmente de China», sostiene el trabajo.
El relevamiento —realizado entre abril y mayo sobre una muestra de 400 empresas de todo el país— refleja que el estancamiento de la actividad impactó en una baja de la cantidad de ocupados del 1,4% respecto del trimestre anterior, alcanzando 13 trimestres consecutivos, y una reducción del 5% en la comparación interanual.
La disminución de la facturación en el primer trimestre del año alcanzó al 57% de las PyME, explicada por la retracción de las ventas en el mercado interno, que afectó al 61% de las empresas. En contraste, el mercado exportador mostró una mayor estabilidad.
Al evaluar el mapa de problemáticas, la caída de las ventas se consolidó en un máximo histórico, afectando al 83% de las empresas, seguida por el aumento de costos del principal insumo o materia prima, afectando al 67% de las firmas. La preocupación por el retraso en el pago de los clientes pasó de 35% al 60%, y por la competencia de importados subió de 25% al 46%.
Pese a las cifras negativas, hubo un cambio de tendencia en materia de inversión: el 36% de los empresarios industriales consideró que es un buen momento para invertir, mostrando una ligera mejora respecto al tercer trimestre de 2025.










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