La última pareja de Isak Andic, el fundador de Mango, cobró 30 millones de dólares en la disputa por la herencia y declaró en la causa por presunto homicidio contra el hijo del magnate

La trágica muerte de Isak Andic, fundador del imperio textil de Mango, sigue bajo investigación, aún un año y medio después de su fallecimiento. Murió en diciembre de 2024 a los 71 años tras sufrir una caída a 150 metros de altura mientras practicaba senderismo junto a su hijo mayor, Jonathan Andic.

Al momento de su repentina muerte Isak era considerado «el hombre más rico de Cataluña«, con un patrimonio de 4.500 millones dólares, según la estimación de la revista Forbes.

Lo que inicialmente se consideró un accidente de montaña pasó ser catalogado como presunto homicidio con un único sospechoso: el hijo del magnate.

Los Mossos d’Esquadra -la policía catalana- analizaron los registros telefónicos del entorno familiar y reconstruyeron aquella fatal excursión a las cuevas de salitre de Collbató, en Barcelona.

Las características del terreno y de la ruta, que no presenta grandes dificultades, fueron el puntapié para analizar cómo ocurrió semejante tragedia. Luego se sumaron las contradicciones en las dos declaraciones que brindó Jonathan y los conflictos que había atravesado con su padre.

Jonathan relató que estaban en pleno regreso del paseo cuando escuchó un desprendimiento de piedras, su padre resbaló y cayó por el barranco. Sin embargo, su versión no coincidió con la reconstrucción forense ni con los datos de la ubicación del GPS de su celular al momento de los hechos.

En mayo último se ordenó la detención de Jonathan y las fotos de aquel arresto dieron la vuelta al mundo. Horas más tarde fue liberado bajo fianza, con la prohibición de viajar fuera de España.

Durante todo el proceso, que continúa activo en la Justicia, Jonathan se mantuvo firme en su postura de negar cualquier tipo de implicación en la muerte de su padre. Incluso cuenta con el apoyo de sus hermanos: los tres se mostraron unidos en el primer aniversario de la muerte del empresario en diciembre de 2025.

Estefanía Knuth, «la viuda» de Isak Andic, testigo clave del caso

Según informa el diario español El País, durante todo el mes de junio se tomó declaración a los principales testigos del vínculo padre e hijo y a todo aquel que estuviese relacionado con fallecimiento del magnate.

El martes 30 de junio se presentaron los tres testigos citados al juzgado de Martorell, en Barcelona. Primero, los dos excursionistas que asistieron a Jonathan tras la caída mortal de su padre y luego la psicoterapeuta de la familia.

Luego arribó al recinto judicial la última pareja del empresario, Estefanía Knuth, a quien desde el entorno más cercano la consideran «la viuda» de Andic. Llevaban seis años relación al momento del fallecimiento del magnate.

Knuth fue la primera persona a la que Jonathan llamó desesperado para decirle que había ocurrido un accidente y que no sabía si su padre estaba con vida. Incluso antes que marcar a emergencias, llamó a la pareja de su papá, según consta en los registros telefónicos del único imputado.

Knuth, de 53 años, es una exgolfista profesional con múltiples negocios exitosos. Dirige Dorn Valles, un vehículo patrimonial con activos valorados en 47 millones dólares.

Se divorció hace 15 años de Gonzalo Rodés, presidente de GBS Finance y de la asociación Barcelona Global, con quien tuvo tres hijos. En 2018 comenzó su noviazgo con el fundador de Mango, con quien tenía casi dos décadas de diferencia de edad.

La pareja no convivía, pero asistían a eventos juntos y tenían una vida familiar en común. Cuando fue consultada por las autoridades sobre el vínculo de Isak con su hijo mayor, ella mencionó que había enfrentamientos previos entre ambos, sobre todo por la «gestión fallida» de Jonathan cuando estuvo al frente de Mango.

Tras dos años consecutivos de pérdidas, el fundador decidió apartar a su hijo de la gestión operativa y retomar el control. Esa decisión habría tenido consecuencias en la dinámica de la relación familiar.

Fuentes cercanas a la última pareja del magnate afirmaron al diario El Mundo que su declaración «no fue en absoluto incriminatoria para Jonathan», y que también había hecho hincapié en que pudieron recomponer su relación como padre e hijo. Sin embargo, a nivel mediático sus palabras tuvieron un fuerte impacto.

La disputa por la herencia de Isak Andic: 30 millones de dólares para su última pareja

Los mismos medios españoles indican que en paralelo a la investigación por el presunto homicidio, Knuth estuvo involucrada en una disputa legal por la herencia, que la enfrentó con los tres hijos de su difunta pareja.

Un año y medio antes del fallecimiento el magnate había dejado en orden sus asuntos. Tenía el sueño de crear una fundación con fines sociales, que sería su gran legado, y para poder iniciarla necesitaba organizar su patrimonio con instrucciones claras de cómo quería proceder.

Tenía un testamento redactado con sus últimas voluntades, que sus hijos, Jonathan, Judith (39) y Sarah (37), aceptaron con la parte equitativa que le correspondía a cada uno.

Knuth también figuraba como beneficiaria: Andic le había dejado 5 millones de euros (casi 6 millones de dólares). Sin embargo, mediante sus abogados alegó la figura jurídica de «la cuarta viudal», vigente en el Derecho Civil de Cataluña, según la cual el viudo o viuda puede reclamar a los herederos una porción de la herencia de hasta una cuarta parte para cubrir sus necesidades.

Luego de un largo litigio, la última pareja del magnate cobró 27 millones de euros (30 millones de dólares) y así finalizó el conflicto con los tres hijos del fundador de Mango. Al mismo tiempo se presentó ante la Justicia para testificar en la causa por presunto homicidio.

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