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la OMS investigará el origen del brote

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este viernes que va a investigar el origen del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia y ya dejó al menos tres muertos, además de otros ocho contagios con la variante Andes confirmados por laboratorio, y dos casos sospechosos en distintos países.

En paralelo, un equipo del ANLIS-Malbrán ultimaba los detalles para viajar hasta Tierra del Fuego «en las próximas horas o los primeros días de la semana» próxima, según pudo saber Clarín.

Si el organismo sigue los mismos pasos de la búsqueda del inicio del brote de coronavirus, que dio lugar a la pandemia en 2020 en China, podría indicar que un equipo de la OMS viajaría a Argentina para ejecutar ese rastreo. Sin embargo, en ese caso –por diversas razones– el viaje no se concretó hasta varios meses después. Desde el Ministerio de Salud de la Nación, al cierre de esta nota, no tenían información al respecto de ninguna misión a la Argentina de la OMS por el hantavirus.

Mientras, y sin hacer mención a la salida de nuestro país de la OMS, el organismo aseguró que existe una “increíble colaboración” con especialistas argentinos para obtener información sobre el brote y el virus Andes, la única cepa conocida del hantavirus capaz de transmitirse entre personas de manera limitada.

En una conferencia de prensa virtual, María Van Kerkhove, jefa de la Unidad de Enfermedades Emergentes y Zoonosis de la OMS, aseguró que hay una “increíble colaboración con colegas de Argentina, Chile y Uruguay, especialmente con quienes tienen experiencia en la variante Andes, para realmente entender cómo empezó este brote”.

Informó que hay “muchos detalles que estamos analizando en este momento sobre algunas de las exposiciones (al virus), particularmente en relación con los dos primeros casos”. La especialista se refiere a la pareja de neerlandeses, ornitólogos, que fueron los primeros en morir.

Respecto a la tercera persona fallecida, también pasajera del barco, Van Kerkhove pidió la reserva de su identidad y sólo se limitó a decir que se trata de una “adulta mayor”. Agregó que sus pertenencias aún están en el crucero, pero que serán devueltas a la familia cuando el navío amarre el lunes por última vez en Países Bajos.

“Estamos trabajando con gente de Argentina, estamos fijándonos en los movimientos de esas personas (por la pareja muerta), y también estamos prestando atención a los brotes que ocurrieron en el pasado en Sudamérica, y esperamos que la OMS pueda apoyar futuras investigaciones de campo (en Argentina)”, remarcó.

Un brote que nos puso en el ojo del mundo

En el marco de que crece la preocupación en Europa por nuevos contagios, con pasajeros que están en cuarentena en sus casas o en centros de salud, la OMS busca reconstruir dónde se produjo la primera infección y qué papel pudo haber tenido la circulación de Andes en el sur argentino.

Según informó oficialmente la OMS, el virus involucrado es el Andes, una variante endémica de la Patagonia (también la chilena) que ya había sido protagonista del brote de Epuyén entre 2018 y 2019. En ese episodio se confirmó transmisión entre personas, la mayoría asistentes a una fiesta de 15 y sus contactos estrechos, algo excepcional entre los hantavirus y que volvió a encender alarmas sanitarias tras el caso del MV Hondius.

“El riesgo global sigue siendo bajo”, aclaró el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aunque admitió que podrían aparecer nuevos casos debido al período de incubación de la enfermedad.

Los análisis genéticos preliminares realizados en Europa confirmaron que se trata del virus Andes y descartaron, por ahora, mutaciones relevantes. Los investigadores señalaron que el virus es muy similar a variantes detectadas previamente en Argentina de 2018/2019.

Un grupo de investigadores, en un análisis publicado en The British Medical Journal, consideró que la OMS minimizó el potencial riesgo al seguir describiendo el virus como de “contacto estrecho” y no tratarlo desde un comienzo como un patógeno respiratorio en el aspecto preventivo. La discusión recuerda parte de las controversias que atravesaron los primeros meses de la pandemia de Covid.

Los autores, entre los que está Donald K. Milton, profesor de salud ambiental en la Universidad de Maryland, y Trisha Greenhalgh, especialista en atención primaria de la Universidad de Oxford, cuestionan la respuesta inicial del organismo de priorizar la evidencia definitiva antes que aplicar el principio precautorio ante la posibilidad de transmisión aérea.

En la conferencia, los voceros de la OMS no contestaron la consulta de Clarín por esa controversia. Pero Van Kerkhove dijo que hay cierta evidencia, efectivamente, en el brote de hantavirus actual, “de transmisión a través de partículas respiratorias”.

No quitó relevancia al «contacto estrecho» y, de hecho, en varias oportunidades remarcó el «espacio cerrado, cercano» del crucero, pero sí reconoció la implicancia de que esta variante como de transmisión entre personas, por partículas respiratorias.

Tedros también anunció que la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido convocó a una Consulta Científica Abierta sobre Contramedidas Médicas contra el virus Andes, con el apoyo del programa R&D Blueprint de la OMS, para «identificar brechas, mejorar la coordinación y establecer prioridades para la investigación y el desarrollo de posibles terapias y vacunas contra el hantavirus«.

Volviendo a Tierra del Fuego, desde el inicio del brote en el crucero funcionarios provinciales remarcaron que la provincia nunca registró casos autóctonos de hantavirus y sostuvieron que la posibilidad de un contagio local es “prácticamente nula”.

La Argentina, sin embargo, quedó en el centro de la investigación epidemiológica mundial por otra razón: es uno de los pocos países que acumuló experiencia concreta en el manejo de brotes de transmisión interpersonal de hantavirus. Esa experiencia es precisamente la que ahora la OMS busca aprovechar para entender cómo se produjo el contagio a bordo del crucero y evitar nuevos episodios similares.

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