Después de un mes de búsqueda, los restos de Mario Andrés Forquera (46) aparecieron en un precio en el que funciona una chanchería en la ciudad de Senillosa, en Neuquén. El hombre estaba desaparecido desde el 8 de julio. Si bien la semana pasada habían descubierto el cuerpo, recién en las últimas horas se conoció la confirmación de la identidad: tuvieron que hacer un análisis debido al estado de descomposición.
Los investigadores confirmaron el hallazgo del cuerpo después de las tareas que se hicieron desde la fecha en la que se denunció su desaparición.
Por el caso hay tres personas demoradas que serán interrogadas por la fiscal María Guadalupe Inaudi.
El 3 de agosto, los investigadores hallaron en el criadero de chanchos un cuerpo desnudo en avanzado estado de descomposición. Por cómo estaba, fue imposible identificarlo, por lo que tuvo que ser sometido a un estudio dactiloscópico para confirmar que se trataba de Forquera.
Además, los análisis histopatológicos complementarios a la autopsia determinaron la presencia de elementos compatibles con un acto criminal, por lo que tres personas fueron demoradas y serán imputadas por el crimen.














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