La ciudad de Monte Hermoso, en el sur de la provincia de Buenos Aires, atravesó este lunes una jornada complicada, producto de los fuertes vientos y el avance del mar, que en algunas zonas superó los sectores de playa, alcanzó la costanera e incluso llegó a ingresar hasta mitad de cuadra. Las fuertes ráfagas en la zona motivaron además una alerta naranja por parte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para toda la Costa Atlántica.
El agua y los fuertes vientos llegaron a pocas horas del cierre de la 32a Fiesta Nacional de la Primavera que se realizó en la ciudad balnearia. Ya en la previa del evento el SMN había emitido una alerta por el ingreso de un frente frío a la localidad, pero los medios locales preveían una mejora progresiva desde el mediodía, «a medida que el frente continúe desplazándose hacia el noreste».
Y, aunque el evento transcurrió sin mayores inconvenientes climáticos, este lunes inició con complicaciones para los habitantes de la ciudad. Las fuertes ráfagas se sumaron al elevado nivel del mar y la pleamar (el momento en el que la marea alcanza su nivel más alto antes de comenzar a bajar) y generaron una importante crecida sobre el frente costero. Medios locales indicaron que el agua logró superar los sectores de playa y alcanzó la costanera, y que en algunas zonas incluso llegó a ingresar hasta mitad de cuadra.
La calle Río Negro fue una de las más afectadas por el fenómeno climático, que provocó inundaciones que llegaron hasta el sector residencial y dejaron espuma, arena y agua sobre la calzada. Además, se registraron daños en algunos sectores de la costa durante las horas de mayor intensidad.
Al respecto, el intendente local, Hernán Arranz indicó que el avance del mar llegó a romper pasarelas de madera y apuntó que el suceso coincidió con la pleamar sobre un frente marítimo que todavía permanece debilitado por los temporales anteriores.
“Se nos juntó el viento fuerte con la pleamar, en un frente costero que está bastante débil después de la ciclogénesis”, explicó el jefe comunal, en declaraciones recogidas por Noticias Monte hermoso. En esa línea, el intendente recordó que la costa perdió parte del talud de arena que anteriormente funcionaba como defensa natural frente al avance del mar y que, aunque fueron trasladados más de 1.600 camiones de arena hacia el frente costero, la magnitud de la erosión hace que la protección todavía resulte insuficiente frente a nuevas crecidas.
Es que la alerta naranjaemitida por el SMN para este lunes contemplaba vientos del oeste rotando al sudoeste de entre 40 y 60 kilómetros por hora, pero con ráfagas que podían alcanzar los 90 km/h. Y al mediodía ya había reportes de ráfagas cercanas a los 80 kilómetros por hora.
Producto del fenómeno climático, desde el municipio decidieron suspender las distintas actividades deportivas y culturales, tanto en espacios abiertos como cerrados que estaban previstas durante la jornada. Además, la Jefatura Distrital de Educación informó que también quedaron suspendidas las actividades presenciales previstas para los turnos tarde y noche en todos los niveles y modalidades educativas del distrito, en forma preventiva.
Según indica en SMN a través de su sitio oficial, el alerta meteorológico rige únicamente para este lunes, y no hay advertencias previstas en la localidad costera para el martes ni los días siguientes.
Pero Monte hermoso no fue la única localidad de la Costa Atlántica afectada por el fenómeno meteorológico. En Mar del Plata, el mar también golpeó con fuerza la costa y avanzó sobre la playa en el balneario Rilancó, ubicado a la altura del kilómetro 32 de la ruta 11.
Durante la jornada, el temporal provocó distintos inconvenientes en la ciudad, entre ellos la caída de árboles y postes, además de algunos daños materiales. Sin embargo, hasta la tarde de este lunes no se habían registrado personas heridas.
En tanto, el viento intenso y la alerta naranja decretada para la ciudad balnearia llevó al municipio a suspender las clases de los turnos tarde y vespertino, además de actividades terciarias, universitarias y deportivas que estaban previstas en todo el partido de General Pueyrredón.
En tanto, las localidades de Necochea y Quequén también recibieron los embates del mal clima y se suspendieron las clases. Además, varias personas tuvieron que ser evacuadas debido a la crecida del río, y la caída de postes y cables en distintos sectores.
Ambas localidades fueron afectadas también por un corte de luz que dejó sin electricidad a casas particulares y comercios, pero que se notó especialmente en la calle, en donde varios semáforos dejaron de funcionar.













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