Tras su salida de Bendita TV para sumarse a BTV, el nuevo ciclo encabezado por Beto Casella en América TV, Alejandra Maglietti mantiene el foco puesto en su presente laboral. Sin embargo, en las últimas horas, la panelista quedó en el centro de la escena al revelar que, en sus inicios en los medios, fue testigo de un inquietante ritual paranormal en manos de su abuela.
En primer lugar, y a modo de contexto, Maglietti recordó que en ese entonces había recibido propuestas para sumarse a Gran Hermano 2007 y también para posar en la revista Playboy.
«Mi viejo dijo: entre dos males, eligió el mal menor, según él. Y me convenció de hacer Playboy. Mi familia fue la que me dio el permiso”, explicó en diálogo con Denise Dumas en Backstage, uno de los ciclos de streaming de Bondi Live.
En este sentido, Alejandra subrayó: «El primer año que estaba Playboy en Argentina, era muy cool salir en su revista y yo tuve la reunión que, me acuerdo, me costó un montón decidirme».
Luego, la panelista contó que intentó mantener a su abuela al margen de la noticia. Sin embargo, cuando la edición de la revista comenzó a circular en Formosa, la reacción no tardó en llegar. “«En ese entonces no me conocía nadie y mis papás me odiaron. Y mi abuela, ni hablar. Hizo un exorcismo en mi casa”, recordó Maglietti.
Segundos más tarde, la panelista resaltó que intentó mantener a su abuela al margen de la noticia: “En el medio hubo 80 reuniones. Fue todo un quilombo y cuando surgió, le escondimos la información a mi abuela durante un montón de tiempo pero cuando la revista llegó a Formosa, se agotó en dos minutos porque todo el mundo quería chusmearla».
En esta misma línea, Alejandra aclaró que pese a que las imágenes solían ser sugerentes, no hizo desnudo al posar ante las cámaras de la revista: «No se me veía todo, era media tranqui. Pero para ese pueblo en Formosa ya era un montonazo«.
Sobre el percibimiento económico por su participación en Playboy, Maglietti explicó: “Por un desnudo total te pagan mucho más y yo recibí mucho menos. Y de poder, nunca lo hubiera hecho”, subrayando que estableció sus propios límites al momento de aceptar la oferta.
Poco después, Maglietti retomó la historia del exorcismo y develó cómo fue que su abuela se enteró sobre su participación en la revista: “Le fueron con el cuento, a tocarle el timbre y le agarró un ataque. Así fue como cayó indignada a mi casa a exorcizar diciendo que había entrado el maligno a nuestra familia y que eso no podía ser».
«Fue heavy. Imaginensé: mi abuela están en grupos de oración de la iglesia, mi tía es la encargada de la eucaristía de la Catedral. Ósea, fue todo un quilombo de novela familiar”, detalló, con su característico humor, sobre la insólita reacción de su abuela al ver las fotos.
A modo de cierre, en el mismo tono divertido, Maglietti planteó: «Por un tiempo fui el mismísimo demonio y después medio que lo aceptaron, y pasó. Ahora mi abuela me mira en el streaming».






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