El director de cine Martin Scorsese intentaba abrirse camino en el cine cuando, en agosto de 1969, se sumó al equipo que debía registrar el Festival de Woodstock. “Con los hippies me sentía muy cómodo”.
Había estrenado ¿Quién llama a mi puerta? y trabajaba junto con Thelma Schoonmaker, la montajista que luego sería central en su carrera.
Martin Scorsese: “Con los hippies me sentía muy cómodo”: cómo vivió desde adentro el Festival de Woodstock
Scorsese nunca se consideró parte del movimiento hippie. Sin embargo, aseguró que se sentía cómodo entre ellos porque los veía como personas amables y solidarias.
La frase aparece en Mr. Scorsese, la serie documental dirigida por Rebecca Miller. Allí reconstruyó el clima cultural de los años 60 y el impacto de la Guerra de Vietnam.
El director contó que las imágenes transmitidas por televisión modificaron su mirada sobre Estados Unidos y sobre la Iglesia católica, presente durante su infancia.
En ese contexto apareció Woodstock. El festival se realizó entre el 15 y el 18 de agosto de 1969 en la granja de Max Yasgur, en Bethel.
Scorsese llegó con el equipo de Michael Wadleigh. Todavía no era una figura conocida: en aquel entonces debía filmar actuaciones, público y escenas que ocurrían lejos del escenario.
Parte del equipo abandonó los vehículos y completó el camino a pie, cargando cámaras y rollos de película. Después llegó la lluvia, y el campo se transformó en barro, la comida comenzó a faltar y los helicópteros acercaron provisiones.
Scorsese recordó que estuvo despierto durante tres o cuatro días. El cansancio alteró su percepción: en un momento creyó que la multitud avanzaba sobre el escenario. Muchos pensaron que había consumido drogas, pero él lo negó. En esos años todavía no había atravesado la etapa de excesos que llegaría después.
Lo que más le quedó no fue el caos, sino la convivencia. Cientos de miles de personas soportaron agua limitada, escasez de alimentos y condiciones difíciles sin que el festival terminara en una tragedia.
Cuando terminó el festival, comenzó otra etapa. Había más de cien horas de material y era necesario sincronizar actuaciones, público y momentos captados entre la multitud.
Scorsese participó del montaje junto con Thelma Schoonmaker. Uno de sus trabajos más recordados fue la secuencia de Santana, construida con pantallas divididas e imágenes que avanzan a gran velocidad. El recurso también incorporaba manos, instrumentos, caras del público y la energía que circulaba alrededor del escenario.
Esa manera de cortar música e imágenes reaparecería después en Buenos muchachos, Casino y El lobo de Wall Street, donde las canciones cambian el ritmo de una escena.
Martin Scorsese nació en Nueva York en 1942 y construyó buena parte de su cine alrededor de personajes atravesados por la culpa, la violencia y las calles de esa ciudad.
Proyectos como Calles salvajes, Taxi Driver, Toro salvaje y Buenos muchachos marcaron distintas etapas de una filmografía que también incluye El rey de la comedia, Casino y La última tentación de Cristo.
Su carrera quedó asociada a actores como Robert De Niro y Leonardo DiCaprio, además del trabajo de montaje de Thelma Schoonmaker. Después de varias nominaciones, ganó el Oscar como mejor director en 2007 por Los infiltrados, una historia policial ambientada en Boston.
En los últimos años dirigió El irlandés y Los asesinos de la luna, estrenada en 2023 y protagonizada por DiCaprio, De Niro y Lily Gladstone. También volvió sobre su propia historia en Mr. Scorsese, la serie documental de Rebecca Miller estrenada en 2025.
A los 83 años continúa filmando. En 2026 terminó el rodaje de What Happens at Night, un thriller protagonizado por Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence sobre un matrimonio que viaja a Europa para adoptar a un bebé y queda atrapado en un hotel inquietante.













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