ahora por un caso de abuso sexual

El expolicía, Horacio Antonio Grasso (55) será enviado a un nuevo juicio oral acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo contra una familiar de su círculo cercano. Un hecho que ocurrió durante el 2021 cuando estaba cumpliendo con prisión domiciliaria por el homicidio del nene de seis años, Facundo Novillo.

La mujer que lo denunció dijo a la Justicia que el abuso sexual se produjo en el departamento ubicado sobre la calle Buenos Aires 315, 3° B, en Córdoba. El mismo lugar donde fue encontrado, en julio del año pasado, el cuerpo en estado de descomposición de Milagros Basto, escondido en un placard.

En ese entonces, segunda mitad del 2025, al expolicía le habían revocado la domiciliaria y lo habían trasladado a la cárcel. Luego unos albañiles encontraron los restos de Basto, envueltos en colchas, tapados con cal.

Grasso fue imputado por la probable comisión del delito de femicidio: “homicidio calificado por violencia de género”. Ahora, Carlos Nayi, el abogado querellante en esta nueva causa, sostuvo que en el tiempo que el expolicía disfrutó de la prisión domiciliaria (2021-2025) incumplió «reiteradamente» las condiciones de la pena.

“En ese departamento, 255 veces violó la prisión domiciliaria”, aseguró Nayi en diálogo con el canal El Doce. Según la versión de la denunciante, durante una cena, el hombre le habría suministrado una bebida que la descompuso.

En ese contexto habría ocurrido la violación carnal, de acuerdo con el expediente que tramita la fiscal Ingrid Vago, quien este jueves a última hora elevó la causa a juicio. El expediente sostiene que la víctima fue dopada previamente.

Grasso está cumpliendo con una condena de 27 años de prisión por el crimen de Facundo Novillo, el nene de 6 años que fue asesinado en 2007 en el barrio Colonia Lola.

Una condena que se inició en prisión pero, que años más tarde Grasso obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria por problemas de salud, una medida que dado los hechos posteriores, vuelve a estar bajo cuestionamiento.

“La víctima fue objeto de una rapiña sexual despiadada”, dijo Nayi y advirtió que la falta de reacción judicial acerca de la prisión domiciliaria permitió que el cuadro escalara hasta un desenlace fatal en el caso de Basto.

A su vez, remarcó que esas transgresiones habrían sido advertidas, pero no derivaron en medidas concretas. La denuncia por abuso sexual fue radicada el 12 de octubre de 2022, en el Polo de la Mujer. Y fue ampliada en diciembre de 2023.

Pero, la causa permaneció inactiva durante algunos años y volvió a tomar impulso en julio del año pasado cuando Nayi tomó la defensa de la mujer abusada.

La imputación formal, dictada este jueves por la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, es por “abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y el suministro de droga y alcohol”.

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