Entre el boom de las series y la elasticidad del streaming, hay una tendencia que parece haberse desmadrado: se estrena una ficción episódica y enseguida comienza a correr el rumor sobre lo que habrá de nuevo en la segunda, sin siquiera saber si va a haber segunda. Y en ese querer seguir sacándole jugo a una historia -no todas merecen ir más allá de una primera tanda de capítulos- se corre el riesgo de que la idea origina devenga en cualquier otra cosa o que el relato no se mueva de su carril y entonces caiga en el aburrimiento. Da la sensación de que Envidiosa supo ver lo que se venía: y contra el tedio del espectador no se puede hacer mucho.
No es que la cuarta temporada -estrenada este miércoles 29 de abril, en Netflix– sea aburrida, ni mucho menos, pero todo indica que las frustraciones, los vaivenes emocionales y las confesiones de Vicky tocaron su techo.
Pero, curiosamente, Griselda Siciliani, la actriz que le da vida a esta arquitecta que se debate entre ser madre y no, le sigue sacando lustre a su envidiosa que genera ternura.
Más perdedora que heroína, Victoria Mori está en el centro de la escena y reparte el juego vincular con el resto de los personajes como un mediocampista que sabe hacer correr -y entregar- la pelota. Lo que en las primeras temporadas asomaba como atractivo -eso de tener a una protagonista que lidia con sus sombras, no sabe disimularlas y al mismo tiempo genera empatía-, ahora podría ir camino a la saturación.
Por eso la noticia de que no habrá quinta temporada instala la idea de que la serie se baja a tiempo. A veces lo estirado dura más, pero luce menos, frase de sobrecito de azúcar que aplica a varios conceptos de la vida.
Para aquellos que se enganchan con la historia producida por Adrián Suar recién ahora podrán entender que Vicky tuvo un pasado de padre ausente que le marcó un destino, que transitó una infancia con carencias y que llegó a los 40 años con un sólido grupo de amigas y un novio con el que planeaba casarse, pero la boda no se dio. En el medio le sucedió de todo, pero llega a la cuarta temporada conviviendo con Matías (Esteban Lamothe), un vecino que de entrada oficiaba de hombro amigo para las lágrimas. En este tiempo se muestran como una pareja que acaricia la estabilidad.
Pero Matías acaba de enterarse que es padre de un nene de 9 años criado por su madre (Julieta Cardinali) en modo pseudo hippie. Y el primer episodio, titulado ‘Madre en pausa’, profundiza en la llegada del niño a la casa de Vicky (y ahora también casa de Matías), con todo su caos cotidiano y emocional. Y a la protagonista se le reactiva la crisis, con sus dudas, con su humillante insistencia en hacerse querer por todo el mundo, con sus contradicciones, con sus miedos, con sus ganas de ser feliz aunque a veces se boicotee.
Si bien son episodios cortos que merodean la media hora, el primero no termina de atrapar y se hace largo: el foco puesto en esa situación de «casa tomada» y corazón de madrastra herido toma casi todo el capítulo (además, eterno el recorrido de la pareja y el niño por un Escape room). Su grupo de amigas y su madre aparecen en el segundo y ahí empieza correr a abrirse un poco más la trama.
De todos modos, el fuerte de Envidiosa está en dos relaciones fundamentales de Vicky: la que tiene con su hermana Caro, una suerte de contrafigura, de una lealtad hacia ella conmovedora, interpretada por la gran Pilar Gamboa, y la que tiene con Fernanda, la terapeuta que compone magistralmente Lorena Vega y que no le deja pasar una. Bueno, parte fundamental de su trabajo. Pero en ese ping pong de analista y paciente está lo mejor de esta historia, porque Victoria queda en el sillón con el alma abierta, lejos de las apariencias que monta para caerle bien al mundo.
Envidiosa llegó al streaming el 18 de septiembre del 2024 (la segunda temporada se estrenó en febrero del 2025 y la tercera el 19 de noviembre) y se despide con esta tanda de diez episodios (en los que reaparece el personaje de Benjamín Vicuña) que le evitan caer en el grupo de series que terminan contando más de lo mismo y de la que ya no habla la gente que antes decía maravillas.
Comedia Protagonistas: Griselda Siciliani, Lorena Vega, Esteban Lamothe y Pilar Gamboa, entre otros Guión: Carolina Aguirre Dirección: Daniel Barone Emisión: la cuarta temporada de 10 episodios está disponible en Netflix (junto a las otras tres) desde el miércoles 29 de abril.






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