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se define el descenso en la Premier League

Cristian «Cuti» Romero desearía tener el poder de teletransportarse. El sábado por la noche, viajó de Córdoba a Londres porque como capitán del Tottenham tenía que acompañar a sus compañeros en el último partido ante Everton, que definía su permanencia en la Premier League después de una temporada llena de altibajos. También quería estar en el estadio Mario Alberto Kempes para presenciar la final del Torneo Apertura de su querido Belgrano contra River. La imagen del domingo fue la del cordobés campeón del mundo invadiendo el campo de juego para celebrar el gol del 1-0 que aseguraba la plaza en la máxima categoría para los Spurs, pese a esa lesión en la rodilla derecha del ligamento colateral que lo obligó a ausentarse en un momento clave, al menos dentro del campo de juego.

Las cámaras de la televisión ya lo habían enfocado en uno de los palcos arriba del banco de suplentes local junto a otros de sus compañeros que no estaban disponibles para este encuentro decisivo, en el que una victoria le aseguraba su lugar al Tottenham. Pero en el cierre del primer tiempo llegó el summum para los dirigidos por Roberto De Zerbi.

Un córner desde la izquierda derivó en el cabezazo de Palhinha al palo y su posterior rebote que consiguió convertir, pese al rechazo desesperado de la defensa de Everton. La tecnología hizo sonar el reloj del árbitro, que señaló la mitad de cancha y desató la locura. Cuti Romero incluido, claro. El argentino se metió a la cancha y abrazó al mediocampista portugués.

Sufrió también el Cuti, porque el West Ham gana 1-0 con tanto del argentino Valentín Castellanos. Con ese resultado, si Tottenham no gana habrá un partido desempate.



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