Cuando comemos nuestras comidas favoritas, a veces no les sentimos el mismo sabor que solían tener, en especial las frutas, las verduras y las hortalizas. Se trata de comidas que lucen bien para las fotos pero que, al momento de ingerirlas, dejan mucho que desear.
De acuerdo con una experta en glucosa, las frutas actuales pasan procesos que provocan que ya no sean naturales como antes, ya sea por la genética, el método de cultivo, la calidad del terreno, el tiempo de maduración o el momento de recolección.
Jessie Inchauspé, bioquímica y escritora francesa conocida en sus redes sociales como Glucose Goddess, explica que así como todas las razas de perros actuales descienden de los lobos, lo mismo ocurre con las frutas.
En The Diary Of a CEO, el podcast del empresario británico Steven Bartlett, la experta en glucosa afirmó que si se compara un plátano de hoy en día con uno de los que se solía comer antes, se notarán las diferencias.
Mientras que el plátano antiguo es pequeño y está lleno de fibras, semillas y no es tan dulce, los actuales son muy fáciles de comer, no tienen fibra y están repletos de azúcar. «La fruta no es natural. La fruta es producto de la ingeniería humana», declaró la bioquímica.
Sin embargo, comenta que una pieza de fruta entera también contiene fibra y agua, por eso «aunque haya sido cultivada para tener mucha azúcar, la fibra y el agua reducen la rapidez con que el azúcar llega a nuestro torrente sanguíneo, lo que la hace más o menos aceptable para nosotros».
Durante el episodio titulado «¡Te mienten sobre el azúcar y la comida sana! La impactante investigación que te está dañando», la llamada Glucose Goddess explicó que el verdadero problema es la «desnaturalización» de la fruta, es decir, cuando le sacamos la fibra.
Detalla que al momento de hacer jugo de naranja se desecha la parte sólida que es la fibra, por lo que solo queda con el agua y el azúcar. Entonces, «estás ingiriendo una cantidad muy poco natural de azúcar en tu torrente sanguíneo sin fibra que te proteja contra el pico de glucosa».
Al mismo tiempo, desmiente a quienes dicen que como la fruta tiene vitaminas, el jugo de naranja debe ser más sano que un vaso de gaseosa. «El azúcar de la lata de Coca-Cola y el azúcar del vaso de jugo de naranja son exactamente iguales», advierte Jessie Inchauspé.
La bioquímica explica que «son moléculas de glucosa y fructosa», entonces el cuerpo las absorbe de la misma manera.









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