La imponente ópera Turandot, del compositor italiano Giacomo Puccini, llega el viernes 26 y sábado 27 de junio, y el sábado 4 de julio a las 20:30 h al Teatro Avenida (Av. de Mayo 1222) con una nueva puesta que combina la tradición lírica, a cien años de su estreno mundial, con una mirada contemporánea, diversa y transformadora.
La ópera se estrena en el marco del centenario de su debut en La Scala de Milán, el 25 de abril de 1926, y dos meses después, el 25 de junio de 1926, en la Ciudad de Buenos Aires.
Esta versión, producida por Clásica del Sur y Sol producciones S.R.L., representa un hito en la historia de la ópera por la participación de María Castillo de Lima como la primera soprano trans en interpretar a la princesa Turandot.
Este rol representa uno de los más difíciles escritos para la voz de soprano dramática, siendo un punto de llegada para el desarrollo profesional y artístico de las cantantes con este registro. La interpretación de María Castillo de Lima no solo aporta potencia vocal y presencia escénica, sino que representa un símbolo en sí mismo que resignifica la última obra de Puccini desde una perspectiva actual, abriendo nuevos caminos y posibilidades dentro del universo lírico.
Las entradas están a la venta a través de Ticketek: https://www.ticketek.com.ar/turandot/teatro-avenida.
Esta puesta de Turandot propone un recorrido emocional donde el amor logra imponerse sobre el miedo, el orgullo y la crueldad. A través de una estética que dialoga entre lo clásico y lo contemporáneo, la obra invita al público a redescubrir un clásico desde una mirada renovada. Una experiencia artística que no solo emociona, sino que también interpela, celebra la diversidad y amplía los límites del arte.
Ambientada en una China legendaria, la obra narra la historia de la princesa Turandot, una figura tan deslumbrante como implacable, marcada por la memoria de su antepasada Lou-Ling, quien fue violentada y asesinada por un extranjero. A partir de ese trauma, Turandot jura no pertenecer jamás a ningún hombre y convierte su rechazo en una ley: todo pretendiente deberá resolver tres enigmas. Quien falle, será condenado a muerte.
En este clima de tensión y misterio llega a Pekín Calaf, un príncipe exiliado, quien se reencuentra con su padre, el rey destronado Timur, y con Liù, una joven esclava que lo ama en silencio. Durante una ejecución pública, Calaf ve por primera vez a Turandot y, cautivado por su belleza y su enigma, decide desafiar el destino pese a las advertencias. Contra todo pronóstico, logra resolver los tres enigmas.
Sin embargo, la victoria no trae alivio: Turandot, aterrada ante la pérdida de su libertad, se resiste a cumplir su palabra. Es entonces cuando Calaf propone un nuevo desafío: si ella descubre su nombre antes del amanecer, él aceptará morir. La ciudad entera queda atrapada en una noche de tensión, donde nadie puede dormir.
En ese contexto surge la célebre aria Nessun Dorma (inmortalizada por grandes voces como la de Luciano Pavarotti) símbolo de esperanza, determinación y destino. En la desesperada búsqueda del nombre, los guardias capturan a Timur y a Liù. Es ella quien, en un acto de amor absoluto, decide sacrificarse antes que revelar la identidad de Calaf. Su muerte se convierte en el punto de quiebre emocional de la obra, conmoviendo incluso a la fría princesa.
Finalmente, Calaf realiza un gesto inesperado: revela su nombre a Turandot, entregando su vida en sus manos. Frente a ese acto de entrega y al sacrificio de Liù, la princesa experimenta una transformación profunda. En el desenlace, anuncia ante el pueblo que ha descubierto el nombre del príncipe… y declara que su nombre es Amor.






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