Una vez más, a partir de la financiación de estudios científicos se logró algo que parecía imposible. Recientemente se dio a conocer el dispositivo Silica, diseñado de forma integral por investigadores de Microsoft y capaz de almacenar información durante 10.000 años.
Lo hace nada menos que en una placa de vidrio con un modo de archivo de datos conocido como almacenamiento óptico. Tal tecnología se basa en la escritura con láser en vidrio de manera directa y ultrarrápida.
La avanzada pieza tiene 120 milímetros de lado y 2 milímetros de grosor, y se encuentra organizada en 301 capas.
Aquel espacio posee una densidad de datos de 1,59 gigabits por milímetro cúbico y una capacidad de 4,8 terabytes.
El estudio se publicó el 18 de febrero 2026 en la prestigiosa revista científica Nature. Bajo el título en inglés Laser writing in glass for dense, fast and efficient archival data storage, detalla cómo es que la escritura láser en vidrio puede lograr un almacenamiento de datos de archivo “denso, rápido y eficiente”.
Sus responsables son los miembros del Proyecto Silica, de Microsoft Research, el área de la multinacional encargada de la investigación tecnológica.
Vale aclarar que esta forma de preservar archivos resulta eficaz tanto al momento de guardarlos como en su recuperación. Y lo puede hacer nada menos que en cuantiosas cantidades y con un alto nivel de rendimiento.
La ampliación en la escritura láser: además del vidrio de sílice se puede usar el de borosilicato
Entre los anhelos diversos de la humanidad se encuentra la salvaguarda del conocimiento en pos de las generaciones que vendrán. Para ello, las cintas magnéticas y los discos duros son opciones para preservar archivos, aunque sufren de una vida útil limitada.
Por esta razón es que tienen tanta relevancia los enfoques de almacenamiento óptico para la retención de datos a largo plazo. En particular, la ya mencionada escritura láser en soportes robustos como el vidrio, una alternativa que promete darle a los archivos una mayor longevidad.
Asimismo, los dispositivos de almacenamiento óptico ofrecen importantes ventajas por sobre otros con la misma funcionalidad, como las cintas y los microfilms. Básicamente los primeros tienen tiempos de acceso más rápidos y una organización de archivos de orden jerárquico.
En cuanto al reciente trabajo de Microsoft Research, este logró un sistema de extremo a extremo que incluye la escritura, el almacenamiento y la recuperación de información.
Además, extendió la capacidad de almacenamiento al vidrio de borosilicato, siendo que hasta el momento tal técnica se asociaba al vidrio de sílice de alta pureza o cuarzo fundido.
He aquí lo alucinante: las pruebas de envejecimiento acelerado en vóxeles escritos en borosilicato sugirieron una vida útil de los datos superior a 10.000 años. A la vez, el borosilicato es menos costoso, y ofrece una complejidad de escritura y lectura reducida.
La compañía informática fundada por Bill Gates y Paul Allen ya había dado pasos en este sentido. En 2019 el mismo Project Silica permitió almacenar en un cristal de cuarzo la película ‘Superman’, de 1978.
Fueron 75,6 GB de información que quedaron en un pedazo de cristal de 7,5 cm x 7,5 cm x 2 mm, un tamaño aproximado al de un posavasos.
El trabajo —que fue la primera prueba del equipo de investigación—se realizó en colaboración con la famosa productora cinematográfica Warner Bros.
El vidrio de sílice duro puede soportar ser hervido en agua caliente, horneado, calentado en el microondas, sumergido en agua, frotado y desmagnetizado. Es decir que está protegido de las terribles amenazas que pueden sufrir tesoros culturales e históricos de valor incalculable.






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