La búsqueda de Mara Flávia Araújo había comenzado tras su desaparición en la prueba de natación del Memorial Hermann Ironman de Texas, Estados Unidos. Y lo que para la destacada brasileña de 38 años había comenzado como una prueba exigente, terminó de la peor manera: una trágica muerte.
El Ironman consistía en casi 4 km de natación en el lago Woodlands, seguidos de 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie. Se inició pasadas las 6 de la mañana en el Noth Shore Park de las afueras de Houston y el agua tenía una temperatura cercana a los 23°C. El límite para completarlo era de 17 horas, además del premio en efectivo y una plaza para el Campeonato Mundial.
Pero durante el primer trayecto, varios de sus compañeros manifestaron haber escuchado gritos de auxilio, pero al sumergirse al agua y salir no veían señales de ella.
La Oficina del Sheriff del Condado de Montgomery y el Departamento de Bomberos de Woodlands montaron un operativo de rescate en las turbias aguas. Fue encontrada sin vida 3 horas más tarde a tres metros de profundidad, según refleja CBS News.
Amigos cercanos a la competidora afirman que le había advertido por una pequeña gripe antes de viajar. «Estaba demasiado débil para esta carrera. Aunque hace un par de días, cuando hablamos con ella insistió en que estaba bien. Un poco afectada por la gripe, pero seguía entrenando duro», declaró Luis Taveira, cercano a ella.
De acuerdo a las autoridades, la causa de muerte aún no fue revelada. Se espera que se lleve a cabo la autopsia y tampoco confirmaron cuándo se realizará el funeral en Brasil.
La competidora brasileña era oriunda de San Pablo y llevaba más de diez años dedicada al triatlón, deporte que combina natación ciclismo y running. Durante este periodo participó de varias pruebas de alto rendimiento y clasificaciones al Circuito Mundial.
Sus allegados destacan en primer lugar su disciplina, respaldada por su constancia y pasión por el deporte, que en su caso ya era considerado una forma de vida. «Quienes construyen disciplina todos los días no dependen de la suerte para ganar, dependen de la constancia y la decisión», escribió Mara Flávia en uno de sus últimos posteos en Instagram.
Araújo había participado de varias ediciones de Ironman, con destacados desempeños, al punto de subirse al tercer escalón del podio en el Triatlón de Brasilia.
En sus redes se encargó de reflejar que la dedicación a las competencias fue una consecuencia de problemas de salud, una manera de «renacer» en el deporte.
Además de sobresalir en la competición olímpica, se recibió de periodista y Licenciada en Marketing, se dedicó a la locución de radio, y trabajó como DJ mostrando su versatilidad en sus perfiles en redes.
Estaba inmersa en las redes, con unos 60 mil seguidores, algunos de los cuales incluso la acompañaban en sus desafíos. En el mundo digital compartía entrenamientos, logros profesionales y su estilo de vida. Un día antes del Ironman de Texas compartió una foto en la pileta en la que escribió «otro día en la oficina».
La organización del evento comunicó lo sucedido y expresó sus condolencias a la familia: “Lamentamos profundamente confirmar el fallecimiento de un participante durante la prueba de natación del triatlón IRONMAN Texas de hoy. Enviamos nuestras más sentidas condolencias a la familia y amigos del atleta y les ofrecemos nuestro apoyo en estos momentos difíciles. Agradecemos la ayuda de los servicios de emergencia”.
Automáticamente, los mensajes se multiplicaron en las redes. Marcaban reconocimiento y dolor al mismo tiempo. El deporte que en un comienzo fue su salvación, fue también un factor para su muerte.







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