Cinco lobos aparecieron muertos en Alfedena, una localidad del centro de Italia, y las autoridades investigan un posible caso de envenenamiento que encendió las alarmas en la región. El hallazgo ocurrió en la zona de San Francesco, dentro del área contigua del Parque Nacional de Abruzzo, Lazio y Molise, donde una patrulla de guardaparques encontró los cuerpos de los animales durante una recorrida de control.
Según informó la administración del parque en un comunicado oficial, el hecho constituyó “un episodio de excepcional gravedad contra el patrimonio faunístico”. Los guardaparques detectaron a los cinco lobos muertos en la tarde del 15 de abril y activaron de inmediato el protocolo de emergencia para preservar la escena y avanzar con las primeras pericias.
En el lugar también trabajó la unidad canina antiveneno del parque, que inspeccionó la zona y encontró restos que podrían corresponder a cebos tóxicos. “Sobre la base de los elementos recogidos, la hipótesis más acreditada por el momento es la del envenenamiento”, indicaron desde el organismo.
Las autoridades remarcaron que esta práctica es ilegal y representa una amenaza grave para toda la fauna silvestre, ya que no afecta únicamente a los lobos, sino que altera el equilibrio natural del ecosistema. Además, advirtieron que el uso de veneno pone en riesgo a otras especies protegidas que habitan la zona.
Los cuerpos de los animales y el material hallado quedaron bajo secuestro judicial y fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Sulmona, que quedó a cargo de la investigación. Durante la jornada siguiente, los restos fueron trasladados al Instituto Zooprofiláctico Experimental de Abruzzo y Molise para determinar con precisión las causas de la muerte.
El enigma de los lobos muertos en Italia: ¿quién está detrás del envenenamiento?
El caso se produjo pocos días después de otro episodio similar ocurrido en Pescasseroli, donde otros cinco lobos fueron encontrados muertos en circunstancias casi idénticas. En aquella oportunidad, las primeras pruebas también apuntaron a un posible envenenamiento, lo que profundizó la preocupación entre los organismos de conservación.
“Dos episodios en pocos días, con modalidades análogas, representan una señal alarmante que no puede ser subestimada ni considerada un hecho aislado”, señalaron desde la administración del parque. La repetición de estos hechos encendió las alertas por la posibilidad de una acción deliberada contra la fauna protegida.
Las autoridades condenaron los ataques y subrayaron que estos actos “no solo son ilegales, sino que dañan un patrimonio natural de valor incalculable”. En ese sentido, insistieron en que ninguna acción por fuera de la ley puede justificarse en medio del debate creciente sobre la presencia y la gestión de lobos en distintas zonas rurales de Italia.
El parque también alertó por el peligro que estos cebos representan para especies vulnerables como el oso marsicano, considerado un símbolo de la biodiversidad de la región. “La conservación de esta especie es prioritaria”, remarcaron en el comunicado.
Mientras avanzan las pericias judiciales y veterinarias, los guardaparques reforzaron las tareas de vigilancia y prevención en el territorio, con apoyo de brigadas especializadas y perros entrenados para detectar sustancias tóxicas. El objetivo es evitar nuevos casos y dar con los responsables.
Finalmente, las autoridades pidieron la colaboración de la población para esclarecer los hechos. “Quien tenga información útil está invitado a colaborar con las autoridades competentes”, expresaron. La investigación busca determinar si ambos episodios están conectados y quiénes estuvieron detrás de una serie de ataques que golpeó de lleno a la fauna salvaje italiana.






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